El Banco Central mejoró sus proyecciones para el precio del cobre, estimando US$4,6 por libra en 2027. Durante los últimos meses, el valor del metal rojo ha experimentado un rally alcista, rompiendo varios máximos históricos y superando los US$5 por libra en la Bolsa de Metales de Londres.
El ente emisor señaló que la fuerte demanda y la oferta restringida debido a accidentes en minas importantes como Grasberg (Indonesia), El Teniente (Chile) y Kamoa-Kakula (República Democrática del Congo) han contribuido significativamente a esta apreciación. Según un estudio citado, las disrupciones recientes implicaron recortes de 400 mil toneladas en la producción mundial este año.
En términos de demanda, dos sectores destacados son el gasto en defensa y la Inteligencia Artificial (IA). El aumento en el gasto en defensa ante las tensiones geopolíticas globales proyectará un incremento de 485 mil toneladas de cobre en los próximos diez años, aproximadamente 2% del consumo mundial actual. La IA también contribuirá significativamente, necesitando entre 300 mil y 500 mil toneladas más hasta 2030.
El Banco Central establece que las presiones sobre la demanda tradicional, factores geopolíticos y tecnologías verdes, junto con disrupciones recientes y factores financieros, podrían persistir. Sin embargo, estas últimas se resolverán gradualmente, lo que podría reducir el impacto macroeconómico.
En cuanto al impacto en la economía chilena, el Banco Central señala que podría diferir de situaciones previas debido a los shocks de oferta y geopolíticos afectan de forma diferente a los de demanda. Parte del aparente desajuste entre el tipo de cambio y el precio del cobre podría explicarse por la combinación de estos shocks.
La subida internacional del precio del cobre compensa los mayores costos de producción, reduciendo así el impacto macroeconómico y fiscal del mayor precio.
