Lipigas, la operación local del holding regional LipiAndes, dio un importante paso en sus planes para desarrollar su portafolio de productos de gas renovable al inaugurar este jueves una planta de BioGNL en Chillán (Región del Ñuble), que es la primera del continente.
Con una inversión que superó los US$ 8 millones, la instalación ofrece una alternativa de combustible 100% renovable y carbono neutral para el transporte de carga pesada. Dentro de los próximos 10 días se comenzarán a cargar los primeros camiones, marcando el inicio operativo de esta tecnología en el país. El suministro permitirá abastecer una flota de 270 camiones que actualmente opera con Gas Natural Licuado (GNL) tradicional, los cuales se convertirán en los primeros vehículos de carga en Chile en utilizar gas carbono neutral.
Respecto a su competitividad, Esteban Rodríguez, gerente del Negocio de GNL y Biocombustibles de Lipigas, apuntó a los menores precios, ya que, mientras el GNL tradicional es hasta 30% más barato que el petróleo, “este producto renovable tiene un costo similar al del diésel”, situándose como una opción accesible y limpia.
En entrevista con DF Regiones, el ejecutivo destacó que “el producto de esta planta ya está vendido”, asegurado por mandantes como Cervecería AB InBev, la primera en firmar contrato para abastecer su flota de transporte.
Tecnología y economía circular
El proyecto, construido y operado por la firma europea HAM Criogenia, posee una capacidad de procesamiento de entre 5.750 m3 y 11.500 m3 diarios, equivalente al consumo diario de gas de 65 mil hogares (260 mil personas). El modelo funciona bajo una lógica de economía circular, utilizando biogás obtenido de la descomposición de los desechos agrícolas de la empresa Maxagro, el cual es purificado y enfriado para convertirse en BioGNL.
El nuevo suministro de combustible renovable se inyectará directamente a la red internacional de abastecimiento desarrollada por LipiAndes. Este corredor binacional, iniciado en 2021, permite hoy una conectividad ininterrumpida entre Lima y Puerto Montt, garantizando la continuidad operativa en los ejes logísticos más relevantes del Cono Sur.
Actualmente, el corredor incluye nueve estaciones de servicio, y en Chile abarca puntos de carga en Antofagasta, Tabolango, Paine, Linares, Puerto Montt, además de la recientemente inaugurada estación de Chillán Viejo. En Perú, cubre las ciudades de Lima, Nazca y Arequipa.
Sin embargo, el plan es expandir la red incorporando un nuevo eje con el desarrollo de corredores mineros horizontales (de mar a cordillera). “En Chile estamos desarrollando un corredor en la Segunda Región para unir los puertos con las faenas, y haremos lo mismo en Perú conectando el Callao con segmentos industriales mineros”, adelantó Rodríguez. Para reforzar la conectividad norte y unir el tramo hacia Antofagasta, la compañía abrirá próximamente una estación en Copiapó.
La proyección de crecimiento para 2026 considera sumar seis nuevas estaciones (dos en el norte de Chile y cuatro en Perú). Esta expansión busca dar soporte a los más de 250 camiones de sectores como minería, salmonicultura, forestal y retail que ya utilizan la red.
Para estas industrias, el incentivo no es solo ambiental, sino también financiero, ya que el uso de la infraestructura genera un ahorro promedio de 25% frente al diésel, con una autonomía de hasta 1.600 kilómetros, superando las limitaciones actuales de la electromovilidad para cargas pesadas de larga distancia.
Con la integración de la nueva planta de BioGNL y la apertura de rutas mineras, LipiAndes busca consolidarse como el principal operador regional de energías de transición, equilibrando eficiencia económica con una reducción drástica de la huella de carbono.
