La crisis por la rebaja de penas y el avance de las revisiones de indultos presidenciales podrían impactar otras áreas de la agenda del Gobierno. Dentro del oficialismo, admiten que la entrega de indultos podría sufrir un nuevo aplazamiento.
Entre los Republicanos, el malestar por la promesa de campaña de indultos es palpable. Fuentes indican que, hasta ahora, no se ha logrado materializar la promesa. Estas mismas fuentes afirman que el presidente José Antonio Kast habría decidido no avanzar con las medidas porque cada proceso requiere la firma del ministro Fernando Rabat, cuya posición política podría debilitarse aún más si respalda estas decisiones.
Dentro del partido se asegura que la controversia dejó al titular de Justicia sin margen para ejercer sus facultades. La presión del oficialismo sobre la agilización de la revisión de solicitudes viene desde septiembre. El diputado Agustín Romero señaló que una eventual Acusación Constitucional no debería impedir que se cumpla con la promesa de indultos, afirmando que el ministro tiene que actuar y que el presidente se comprometió en campaña con revisar cada caso.
A esta situación se suma la incertidumbre sobre la falta de plazos, lo que entorpece la agenda de la colectividad respecto a los indultos. La diputada Javiera Rodríguez expresó esta inquietud, esperando una garantía sobre el futuro de los indultos. “Yo espero que, independiente de esta situación, el presidente y el ministro de Justicia sigan trabajando en favor de los indultos”, afirmó.
El panorama cambia en otros sectores del oficialismo. En la UDI sostienen que los indultos no deberían ser la prioridad y que, si el Gobierno lo considera necesario, deberán esperar. El diputado Mario Olavarría pidió ordenar las prioridades dentro del Ejecutivo, señalando: “Con la crisis que se produjo ahora y que está en pleno desarrollo, yo creo que efectivamente los temas de los indultos no son prioridad”.
Este conflicto deja a Kast ante una disyuntiva política: debe cumplir una promesa de campaña que su propio partido reclama o debe resguardar al ministro de Justicia, Fernando Rabat, en medio de una de las controversias más delicadas de su mandato en el Gobierno.
