Será un Presupuesto de expansión mesurada, no de recorte, afirmo la tarde de este viernes el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, tras una reunión en La Moneda con el Presidente José Antonio Kast, el director de Presupuestos, José Pablo Gómez, y el ministro del Interior, Claudio Alvarado. En este encuentro se definieron lineamientos clave para el erario fiscal de 2027, el primer presupuesto que la actual administración diseña en un contexto de estrechez fiscal, donde se espera que el gasto fiscal crezca un máximo del 1% respecto al año actual.
El secretario de Estado puntualizó que, ante las diversas demandas de ministerios y servicios, están gestionando los recursos de todos los chilenos, ya que algunas áreas han gastado en cantidades desproporcionadas. No obstante, aclaró que esto no implica un recorte generalizado. El objetivo es un presupuesto de aumento de gasto respecto al año anterior, diseñado como una expansión de gasto mesurada y razonable, y que se aleja de cualquier idea de reducción de gasto.
El ministro destacó que este presupuesto tendrá un fuerte énfasis en áreas prioritarias para la ciudadanía, incluyendo la mejora de la salud, el desarrollo de obras públicas e inversiones, el fortalecimiento de la seguridad, y también la defensa nacional. Consideró vital reponer años de atraso en Defensa, dada la complejidad geopolítica actual y la necesidad de mantener una robusta responsabilidad fiscal.
Respecto a las calificaciones de agencias internacionales como Fitch Ratings y S&P, Quiroz abordó positivamente que estas notas soberanas no solo reconocen la larga trayectoria institucional de Chile, sino también el compromiso de la administración con la responsabilidad fiscal. Estos resultados ratifican la efectividad del compromiso económico y el avance en la gestión del gasto.
Además, el ministro abordó la crisis energética y la dependencia del diésel. Expresó su esperanza de que Estados Unidos no implemente la prohibición de exportación de petróleo diésel. Señaló que, a largo plazo, Chile debe adaptarse a precios de energía más altos, impulsando la electromovilidad y buscando alternativas al diésel, especialmente en la minería. La sostenibilidad fiscal y la transición energética son ejes fundamentales para la economía Chile.
