Arica y Parinacota ha reiniciado su temporada de exportación de tomate, enviando 23.324 kilos a Argentina. Este movimiento confirma la creciente importancia del mercado argentino como una alternativa clave en la agroexportación regional. Los envíos, que consideraron 28 pallets y 1.372 cajas, marcan el inicio de un ciclo crucial para medir si se mantiene el éxito en la producción de tomate.
La apertura comercial ha sido vital para la diversificación de mercados agrícolas. Para los productores de tomate en la zona, este canal de venta permite ordenar la producción y buscar mejores precios, minimizando la dependencia del circuito tradicional de comercio agrícola en Chile.
El ingreso de la producción de tomate Arica al mercado argentino comenzó en 2024, superando los 5,4 millones de kilos ese año y llegando a 8,5 millones en el año siguiente. Este crecimiento en la agroexportación regional ha elevado las exigencias operativas, lo que implica que el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) haya realizado más de 374 inspecciones fitosanitarias en origen. El rol sanitario del SAG, especialmente en la barrera de Cuya, es fundamental para mantener la calidad y proteger la producción local de riesgos fitosanitarios.
Más allá del despacho de producto, la exportación de tomate activa toda la cadena agrícola. El modelo público privado que posibilitó la exportación de tomate a Argentina es visto como un éxito que podría aplicarse a otros destinos. Expertos sugieren que la región busca ampliar la comercialización de los tomates del Valle de Azapa, identificando a Brasil y Paraguay como futuros potenciales mercados para fortalecer el comercio agrícola y la economía local.
