La resolución emitida este jueves, mediante la cual Carabineros dio de baja inmediata a seis funcionarios detenidos en Talca, no solo identifica a los involucrados, sino que también detalla las faltas disciplinarias que la institución consideró incompatibles con su permanencia en las filas policiales.
En el documento, se detalla que la medida afecta a seis funcionarios pertenecientes a distintas unidades de Talca y Talca Oriente, en la región del Maule. Estos funcionarios fueron detenidos en el marco de una investigación dirigida por la Fiscalía Local de Talca por graves delitos como robo con intimidación, robo en lugar habitado, asociación criminal y falsificación de instrumento público.
Según los registros de Asuntos Internos de Carabineros, las diligencias se desarrollaron durante seis meses. Aunque la responsabilidad penal deberá ser determinada por la justicia, la institución aplicó la sanción de baja por conducta mala. Carabineros sostiene que los funcionarios incumplieron gravemente sus deberes policiales y contribuyeron a la comisión de hechos delictivos, lo cual fue considerado una circunstancia agravante.
La baja disciplinaria también se fundamenta en la omisión de informar conductas presuntamente ilícitas de las que habrían tenido conocimiento en razón de sus funciones, incumpliendo obligaciones legales y reglamentarias. La resolución señala que estas conductas constituyen una falta atentatoria al decoro policial, menoscabando la confianza pública en Carabineros y vulnerando los principios de probidad administrativa.
Finalmente, el documento explica que la medida expulsiva se justifica por actuar manteniendo un dolo y plan común. Cabe destacar que, si bien el suboficial mayor Miranda Retamal conserva derecho a solicitar pensión de retiro por su largo servicio, el resto de los funcionarios implicados no cumplen con ese requisito previsional tras la baja de Carabineros.
