El Gobierno de Chile saludó este sábado a Pedro Alliana por su llegada a la Presidencia de Paraguay, tras la destitución de Santiago Peña. Este cambio de mando en Paraguay ocurre en medio de la grave crisis por el cierre de Ueno Bank, evento que culminó con el exmandatario detenido en su domicilio. La caída de Peña también presenta un vínculo directo con la estabilidad institucional de la región.
Apenas cuatro meses antes, José Antonio Kast visitó Paraguay y destacó su modelo económico como un ejemplo para la región. Esta semana, al consultarle por la crisis, Kast evitó tomar una postura definida. Sin embargo, a través de un comunicado, la Cancillería chilena expresó sus “mejores deseos para el éxito de la gestión” del nuevo Presidente Paraguay, enfocándose en el beneficio del pueblo paraguayo y la estabilidad institucional del país. Además, reafirmó el compromiso con las relaciones de amistad y cooperación entre Chile y Paraguay, sobre la base del diálogo, el respeto mutuo y los valores democráticos.
El mensaje diplomático de Chile no menciona ni a Peña ni la investigación que enfrenta tras el desplome del banco. Recordamos que el pasado 1 de julio, Kast presentó a Paraguay como un “ejemplo” y un “modelo a evaluar”, destacando su política de reducción de impuestos y su crecimiento económico. El escenario cambió drásticamente con la crisis bancaria y la subsiguiente salida de Peña. Tras la destitución por el Senado, Alliana asumió el cargo. Horas más tarde, la Policía confirmó la detención domiciliaria del exmandatario. En su primer mensaje como presidente, Alliana prometió que los afectados por este descalabro financiero recibirán compensación. El nuevo gobierno en Paraguay continuará su gestión hasta 2028.
