La bolsa chilena subía este viernes con el protagonismo de Latam Airlines, un claro ganador de la distensión geopolítica, mientras los principales mercados de renta variable siguen marcados por la volatilidad que acompaña al boom de la Inteligencia Artificial (IA).
El S&P IPSA avanzaba 0,8% a 10.787,89 puntos, impulsado en gran medida por Latam, cuyas acciones fueron fundamentales en este análisis bursátil del día. La aerolínea registró casi un tercio del monto transado, mostrando solidez en un contexto general que se preparaba para un fin de semana largo por el feriado.
El precio del petróleo Brent caía 4,5% a US$ 71,9 por barril. Esta caída borraba avances recientes debido a los efectos de la guerra en Medio Oriente, aunque el tráfico en el estrecho de Ormuz muestra signos de recuperación, a pesar de recientes incidentes navales.
Las alzas de Latam y otras acciones influyentes como Bci y Falabella permitieron al IPSA resistir la presión de SQM-B, que sufría por el declive de los precios del litio. El índice de la bolsa chilena mantuvo cierta estabilidad pese a la preocupación por los commodities.
En Wall Street, los tres principales índices se estabilizaban, y los inversionistas mostraban preferencia por los bonos del Tesoro a corto plazo, ya que los datos de inflación publicados eran bien recibidos, no superando las estimaciones.
Al cierre de Europa, el Euro Stoxx 50 y el FTSE 100 mostraron ligeras caídas, mientras que Asia también sufrió fuertes correcciones en el mercado de renta variable. Índices clave como el Kospi (Corea) y el Nikkei (Japón) descendieron fuertemente, reflejando la tensión en la inversión tecnológica.
“El péndulo tecnológico sigue oscilando desde empresas que invierten miles de millones en infraestructura de IA hacia aquellas que ofrecen los productos”, señaló un experto en análisis bursátil. Se observaron caídas notables en valores como Apple y Microsoft tras anuncios sobre el aumento de precios debido a los altos costos de semiconductores.
Esto generó cierta preocupación sobre la reducción de márgenes en las megacompañías tecnológicas, presentando un panorama mixto para las empresas más valoradas. Esta cautela se extiende hasta el sector de IA, con reportes que sugieren que OpenAI podría considerar postergar su apertura a bolsa, reflejando la alta volatilidad del mercado.
