El tráfico internacional en el Aeropuerto Arturo Merino Benítez, la principal puerta de entrada turística de Santiago, muestra signos de crecimiento constante, aunque este aumento de pasajeros internacionales no se ha reflejado en la ocupación hotelera de la Región Metropolitana, según un análisis reciente de Fitzroy Research.
Entre enero y mayo, el aeropuerto registró 898.228 pasajeros internacionales, un incremento del 1,9% respecto al mismo periodo de 2024. Este flujo de viajeros fue impulsado por un buen inicio de año, con crecimientos notables en enero, febrero y marzo. No obstante, las llegadas comenzaron a disminuir en abril y mayo. Paralelamente, el turismo receptivo sufrió una caída significativa, llegando a 2,28 millones de visitantes extranjeros frente a los 2,87 millones del año anterior. Esta baja afecta directamente al sector hotelero y al flujo turístico hacia Santiago.
A pesar del aumento en el número total de pasajeros, la industria de la hospitalidad no vio reflejado ese dinamismo. Durante los primeros cuatro meses, la ocupación hotelera en la capital cayó casi un 15%, y los ingresos por habitación disponible retrocedieron un 28,3%. Las mayores caídas se concentraron en marzo y abril, meses clave para la actividad corporativa y los eventos.
Sin embargo, los expertos de Fitzroy Research proyectan una recuperación sólida para el futuro del turismo en Chile. Estiman que la demanda hotelera aumentará desde 4,03 millones de noches en 2026 hasta 4,52 millones en 2030. En paralelo, la oferta de habitaciones crecerá de 15.871 a 16.372, lo que permitirá que la ocupación hotelera suba del 69,7% hasta un sólido 76,8% hacia finales de la década, revirtiendo la tendencia actual del mercado turístico.
