La bolsa chilena mostró un notable resurgimiento este jueves desde sus mínimos. El sector financiero, y especialmente el desempeño de grandes acciones como Banco de Chile, lideró esta ola de compras, incentivando la inversión de capitales en busca de valor después de una serie de sesiones con pérdidas.
El S&P IPSA subió un 0,8% a 10.483,22 puntos, impulsado fuertemente por grandes pesos pesados del sector bancario, como Banco de Chile y Bci. Este índice bursátil marcó un punto de quiebre importante, tras haber sido el selectivo más bajo en el mundo en la sesión previa, y cerrando una racha de cinco jornadas con tendencia a la baja en los mercados financieros.
En paralelo, en Wall Street, los índices bursátiles destacaron. El Nasdaq y el S&P 500 marcaron nuevos récords, y el Dow Jones se acercó a un máximo histórico del ciclo alcista de la bolsa estadounidense. El buen momento de la apuesta por la Inteligencia Artificial (IA) fue reforzado por resultados positivos de grandes tecnológicas, clave en el sector de equipos de redes y soluciones en la nube.
Macroeconomía y tipos de interés en Estados Unidos mostraron movimientos interesantes. Las tasas cortas subieron, en línea con las expectativas, mientras que el aumento de las peticiones de subsidios por desempleo, además de ser la segunda semana consecutiva, añade contexto a la economía global.
Desde Europa, el Euro Stoxx 50 registró un alza de 1,3%, y el FTSE 100 de Londres ganó un 0,5%, señalando una resiliencia positiva en los principales índices bursátiles. Por otro lado, en los mercados asiáticos, prevaleció la venta, especialmente notable en el CSI 300 de China continental.
El tema del comercio internacional recibió atención con las señales de acercamiento que hasta el momento arrojó la visita de líderes. El fortalecimiento de las relaciones comerciales entre gigantes como Nvidia, Tesla y Apple es un factor positivo para la estabilidad del mercado.
Finalmente, en cuanto a la energía, el precio del petróleo Brent se estabilizó en US$ 105 por barril, manteniendo la tensión debido a las negociaciones pendientes para resolver el conflicto en el golfo Pérsico. Los analistas siguen de cerca cómo la influencia económica se utilizará para buscar un acuerdo de paz en la región.
