El proyecto Mercado del Mar de Coquimbo logró superar una etapa prolongada de estancamiento luego de obtener un financiamiento superior a $7.500 millones, hito crucial para avanzar en su ejecución y contribuir con la recuperación urbana y económica de la zona portuaria.
Tras años de obstáculos administrativos y financieros, el Consejo Regional de Coquimbo aprobó recursos en coordinación con el municipio y organismos sectoriales. Este avance cierra un largo proceso marcado por observaciones técnicas, rediseños del proyecto y dificultades para estructurar su financiamiento.
El Mercado del Mar prevé la construcción de una infraestructura moderna para comercializar productos del mar, gastronomía local y actividades turísticas, con el fin de ordenar el comercio pesquero artesanal y potenciar el borde costero como polo económico. Este recinto busca beneficiar directamente a pescadores, locatarios y emprendedores vinculados al mar, generando un impacto indirecto en el empleo y turismo regional.
La inversión prevista permitirá retomar las obras físicas paralizadas desde hace años y avanzar en un modelo de gestión sostenible. El diseño actualizado incorpora mejoras en infraestructura sanitaria, áreas de venta, espacios gastronómicos y zonas abiertas al público, alineados con estándares actuales de seguridad y operación.
El proyecto, arrastrando una historia de paralización desde 2016, inició bajo la gestión de Indico, con una inversión superior a los $5.700 millones financiados por el Gobierno Regional, mientras que el municipio actuó como contraparte técnica. En diciembre de 2017, la municipalidad resolvió poner término anticipado al contrato debido a la falta de avances y problemas con las remuneraciones e imposiciones previsionales, lo que derivó en la paralización total del proyecto.
Desde el ámbito regional, el destrabe del Mercado del Mar es visto como un hito importante en materia de inversión pública. La iniciativa se suma a otros esfuerzos de recuperación urbana del casco histórico y del borde costero de Coquimbo, que concentran una parte significativa de la actividad comercial y turística.
Con el financiamiento ya asegurado, la siguiente fase será la reactivación formal de las obras y la definición de plazos de ejecución, sujetos a procesos administrativos y de licitación correspondientes. La expectativa de las autoridades es que este proyecto permita no solo recuperar un espacio emblemático sino también dinamizar la economía local y fortalecer la identidad productiva ligada al mar.
