Un polémico lienzo se convirtió en el centro de atención durante la celebración de los jugadores de Argentina, llevando la frase “Las Malvinas son Argentinas”, una protesta que la televisión no quiso transmitir.
El material, pintado con letras negras, fue sostenido por futbolistas argentinos, como Giovanni Lo Celso, mientras celebraban el triunfo ante Inglaterra y el avance hacia la Final del Mundial. Este gesto se enmarca en las consignas de la previa del partido entre argentinos y equipos británicos, y hace referencia al constante reclamo de la nación sudamericana respecto a la soberanía de las Islas Malvinas.
Se recuerda que la historia de la disputa territorial entre Argentina y el Reino Unido se remonta al conflicto bélico de 1982. Desde entonces, el pueblo argentino ha mantenido un firme reclamo internacional por la recuperación de la soberanía en este archipiélago atlántico.
Este conflicto histórico ha alimentado la animadversión entre argentinos y británicos. Los símbolos de la identidad nacional argentina, reflejados en el fútbol, vuelven a visibilizar este profundo reclamo por las Malvinas.
