La tendencia a la baja de la morosidad en Chile se revirtió por primera vez en dos años, según exhibió el Informe de Deuda Morosa número 51, elaborado por la Facultad de Economía, Negocios y Gobierno de la Universidad San Sebastián (USS) y Equifax para el trimestre octubre-diciembre de 2025.
El estudio mostró que el número de personas con deudas impagas aumentó levemente respecto del mismo período del año anterior y se ubicó cerca de los cuatro millones, totalizando específicamente 3.966.866 morosos. En diciembre de 2024, la cifra llegó a 3.924.734.
La tasa de morosidad, es decir, el porcentaje de personas morosas respecto del total de población mayor a 18 años, alcanzó el 25,2%, confirmando la tendencia al alza que ya se acumula dos trimestres consecutivos. Al cierre de 2025, la deuda morosa total en Chile llegó a US$ 10.708 millones, equivalente al 2,95% del PIB.
Esta cifra representa un aumento desde el nivel anterior, dado que los datos anteriores indicaban una tasa menor. Según el informe, el incremento se debe principalmente a factores económicos y sociales que afectaron la capacidad de pago de algunos individuos.
Para contextualizar, el director de Data & Analytics de Equifax, Alejandro Rivera, coincidió en que la entrada en vigencia de la normativa conocida como ley de los prefijos podría estar afectando. Según sus estudios, esta normativa ha reducido la contactabilidad efectiva en torno al 40%.
A pesar de estos resultados preocupantes, Weber destacó una buena noticia: el mejoramiento en las condiciones de vida de los mayores de 60 años, refrendado también por la Casen. El grupo de 60 años y más registró un retroceso en el número de morosos, con una caída del 2,1%.
Los expertos proyectaron que si se logran generar empleos en un plazo razonable, aumentar los ingresos de las familias de manera permanente y implementar buenas políticas públicas, podrían verse estabilizaciones o incluso disminuciones en la morosidad en los próximos 12 meses.
En términos macroeconómicos, el exsubsecretario anticipó que es razonable pensar en una tasa de crecimiento del 4%, tal como ya se ha mencionado por el futuro ministro de Hacienda. Sin embargo, desde la Universidad San Sebastián, se argumenta que puede incluso ser mayor que el 3% proyectado para 2026, basándose en la inversión y la creación de empleo.
En resumen, aunque los resultados del informe son preocupantes, las perspectivas macroeconómicas indican un escenario potencialmente mejor si se implementan políticas efectivas.
