A más de tres meses del temporal que afectó a la región de Coquimbo, la recuperación habitacional para las familias damnificadas sigue presentando importantes desafíos. La emergencia dejó numerosas viviendas destruidas en sectores clave como Islón, en La Serena, y en Cruz de Caña, en Coquimbo. En Illapel, el municipio reportó daños totales en alrededor de 30 viviendas, además de cerca de mil inmuebles afectados por los eventos climáticos. En este escenario, el director regional de Senapred informó que las solicitudes para viviendas de emergencia deben seguir procedimientos rigurosos, y que el proceso de ayuda habitacional continúa abierto, complementado con beneficios como los subsidios de arriendo.
Si bien la región completa sintió los impactos del temporal, comunas como Coquimbo, Combarbalá, La Serena e Illapel figuran entre aquellas con mayores afectaciones en términos de viviendas damnificadas. Desde la Municipalidad de La Serena, se ha avanzado en el levantamiento de información, enviando solicitudes de viviendas de emergencia a Senapred. Este proceso requiere reunir diversos antecedentes y documentación para la evaluación técnica en terreno y para la gestión de la reconstrucción.
La Municipalidad de Coquimbo, a través de su Dideco, destacó el trabajo con la aplicación de la FIBE, que permitió registrar los antecedentes de miles de viviendas y personas en la comuna. Estos datos son cruciales, ya que permiten ingresar la información a los sistemas del Gobierno, organismo encargado de determinar y gestionar los instrumentos de apoyo correspondientes, incluyendo Minvu y Serviu, esenciales para la ayuda en casos de desastre. Los funcionarios municipales han enfatizado la necesidad de soluciones más integrales, como subsidios de arriendo o relocalización, ya que una vivienda de emergencia es solo una solución provisional.
En paralelo, otras autoridades han reportado sus esfuerzos por avanzar en la recuperación. La alcaldesa de Antofagasta detalló el apoyo realizado en terreno, identificando miles de viviendas afectadas y priorizando casos críticos para recibir apoyo con materiales de construcción. Este enfoque multidisciplinario, combinando recursos municipales con gestiones ante organismos estatales, subraya la urgencia de agilizar los beneficios habitacionales y la materialización de las soluciones que requieren las familias de Coquimbo.
Finalmente, los municipios han implementado estrategias locales, como el apoyo con subsidios propios para miles de hogares cuyos antecedentes quedaron fuera del proceso FIBE. Se ha hecho un llamado constante a los organismos gubernamentales para que agilicen la evaluación de los daños y la entrega de los recursos necesarios, pues la reconstrucción post-desastre exige una respuesta estatal rápida y coordinada para asegurar la vivienda digna de todas las familias damnificadas.
