Mientras el presidente José Antonio Kast cumplía con su agenda política y diplomática en Europa, la primera dama, Pia Adriasola, desarrolló un enfoque de trabajo centrado en la protección de la infancia, la discapacidad y los cuidados.
Una parte fundamental de su actividad se llevó a cabo en España, donde participó en un encuentro crucial organizado por la reina Letizia. El tema central fue la trata de personas con fines de explotación sexual, poniendo énfasis en la asistencia y acompañamiento a las víctimas.
Además de este foco en los derechos humanos, su recorrido fue amplio. Adriasola conoció el trabajo de una fundación italiana que investiga enfermedades poco frecuentes y visitó un centro especializado en cuidados para personas mayores, compartiendo con otros líderes experiencias sobre soledad, abandono y la importancia del voluntariado.
El encuentro se celebró en el Palacio Real de El Pardo, Madrid, en el marco de la XXX Cumbre Iberoamericana. La reunión reunió a primeras damas de distintos países para el intercambio de mejores prácticas sobre problemas sociales de sus comunidades.
Un tema clave de la jornada fue la prevención de la explotación sexual de mujeres y niñas. Adriasola escuchó testimonios de mujeres de Paraguay, España y Bolivia que trabajan directamente en la asistencia a víctimas. Subrayó la necesidad de trabajar en conjunto para prevenir estos delitos y fortalecer la protección de la infancia, recordándole la importancia de abordar cada caso con dignidad.
El encuentro también abordó la inclusión y la discapacidad, destacado por una presentación artística de personas con síndrome de Down. Participaron representantes de Bolivia, Honduras, Costa Rica y Ecuador, reforzando el diálogo sobre diversidad y derechos.
La agenda de Adriasola siguió su camino hasta Roma, Italia, donde visitó la Fundación Telethon. Esta institución, dedicada a la investigación de enfermedades genéticas raras, permitió conocer avances médicos y terapias avanzadas, facilitando el desarrollo de tratamientos para la salud.
De vuelta en Madrid, se visitó el Centro San Camilo, una institución de larga trayectoria dedicada a acompañar a personas mayores, pacientes crónicos y sus familias. La primera dama resaltó la necesidad de reponer en el centro el valor de los vínculos humanos y los cuidados de la tercera edad, reconociendo los desafíos de la soledad y el envejecimiento.
Todas estas actividades se enmarcaron en una misión de intercambio internacional sobre la mejora de los sistemas de salud, la protección de grupos vulnerables y los cuidados paliativos. Adriasola se enfocó en aprender modelos de apoyo y estrategias de atención comunitaria.
Aunque no se anunciaron acuerdos específicos para Chile, el recorrido de Adriasola generó un importante espacio de diálogo sobre políticas públicas de inclusión, atención a la discapacidad y el fortalecimiento de redes de apoyo social en países de la región.
