Crear empleos es una cosa, pero lograr que se mantengan en el tiempo es otra. Esta incertidumbre es una de las principales dudas que rodean los anuncios del presidente Kast y que impactan en el futuro del mercado laboral chileno.
A través de los planes Chile Despega, Modo Empleo y Enadi, el Gobierno de Chile busca acelerar obras públicas, facilitar el financiamiento para las empresas y entregar subsidios para dinamizar la creación de empleo.
Los especialistas valoran la orientación de estas medidas, pero advierten que su éxito no solo dependerá de los recursos comprometidos, sino del crecimiento económico y de si las empresas realmente tienen incentivos para contratar a largo plazo.
Felipe Cerda, académico de la Universidad Mayor, señala que el Gobierno busca enfrentar dos desafíos: generar empleo a corto plazo y preparar el terreno para una recuperación económica sostenible.
Sin embargo, considera que los anuncios sobre empleo se centran más en lo inmediato. Acelerar obras públicas y entregar incentivos a la contratación son, en esencia, políticas de choque para dinamizar el empleo momentáneamente.
Aunque estas iniciativas pueden tener resultados positivos a corto plazo, advierte Cerda que no corrigen los problemas de fondo de un mercado laboral debilitado, especialmente los costos operativos y las dificultades que enfrentan las empresas chilenas para mantener su dotación laboral.
Una mirada similar ofrece Jorge Rodríguez, académico de la Uandes. Explica que parte de los anuncios consiste en acelerar gastos ya presupuestados en inversión pública. A esto se suman subsidios al empleo y capitalización del Fogape.
No obstante, advierte que es difícil prever el impacto en el empleo agregado. El resultado dependerá de que el financiamiento llegue a negocios que realmente necesitan ese apoyo para crecer o mantener sus puestos de trabajo, impulsando así la demanda agregada.
Rodríguez y otros expertos coinciden en que el principal obstáculo para la creación de empleo es la debilidad de la actividad económica y de la demanda de consumo.
Cerda añade que entregar financiamiento, si bien ayuda a aumentar la producción, es insuficiente si no hay suficientes clientes para comprar los productos o servicios. Para fortalecer el empleo formal, se requiere necesariamente dinamizar el consumo.
El economista Rodríguez refuerza esta idea al señalar que la recuperación del empleo dependerá directamente de que la economía chilena logre crecer de manera sostenida, superando la tasa del 2%.
Los especialistas enfatizan que la recuperación económica por sí sola no será suficiente. Para alcanzar niveles de empleo cercano al 7%, como antes de la pandemia, será crucial avanzar con reformas laborales.
Entre las reformas más mencionadas están la mayor adaptabilidad laboral, la aplicación más flexible de la jornada laboral y cambios en el sistema de capacitación, elementos clave para mejorar la sostenibilidad del empleo.
El desafío, en resumen, es combinar la reactivación económica de corto plazo con reformas estructurales que faciliten la creación sostenida de empleo en el largo plazo.
Así, si bien los anuncios pueden representar un impulso inicial para el mercado laboral, la verdadera prueba para el Gobierno no será solo alcanzar cifras de empleos, sino asegurar que las empresas continúen contratando cuando finalicen los subsidios y el impulso estatal.
