El domingo 18 de octubre se cumplen siete años desde el estallido social, motivo por el cual los partidos oficialistas realizaron una ceremonia en la sede del Congreso en Santiago. En este evento, suscribieron un compromiso formal de rechazo a la violencia. Esta declaración se da en un contexto donde el Presidente José Antonio Kast y su gobierno optaron por no hacer declaraciones especiales sobre esta fecha histórica.
En el encuentro participaron dirigentes y representantes de los partidos oficialistas, incluyendo a senadores de RN, Evópoli y el Partido Republicano, además de destacados líderes de la UDI.
Durante la ceremonia, Balladares señaló que la principal lección del estallido social es que la democracia se debilita cuando se justifica la violencia por conveniencia política. Enfatizó que ninguna demanda legítima excusa la agresión y que el país debe condenar la violencia sin dobles discursos, priorizando siempre el diálogo y el respeto a las instituciones sólidas.
Por su parte, el senador Cruz-Coke subrayó la importancia de extraer lecciones de los sucesos de 2019, destacando que el daño causado a la vida cívica de Chile requiere tiempo de recuperación. Desde su punto de vista, el camino para mejorar el país debe ser siempre de paz, basado en la confianza en las instituciones y el diálogo para construir un futuro con metas en común.
El timonel del PREP llamó a todos los partidos a sumarse a esta condena de la violencia. Él explicó que su sector suscribió el documento como invitación para que todas las colectividades rechacen explícitamente toda forma de violencia.
Finalmente, el presidente de la UDI reafirmó que “Chile sin violencia es el compromiso mínimo para gobernar, y que la derecha está unida para evitar que nuestro país vuelva a caer”. El documento firmado en la ceremonia reafirma la condena a cualquier forma de agresión como método político, sostiene que el Estado de Derecho no es negociable y advierte sobre el riesgo de que la violencia de octubre de 2019 sea minimizada u olvidada.
