El presidente José Antonio Kast condenó enérgicamente el ataque ocurrido en el Cesfam Cardenal Raúl Silva Henríquez, ubicado en el sector de Bajos de Mena, en la comuna de Puente Alto. Desde Bolivia, el jefe de Estado calificó el atentado contra este centro de salud pública como un acto inaceptable, señalando que estas acciones representan un daño irreparable a las personas más vulnerables de Chile. Exigió a todas las autoridades y vecinos colaboración para identificar y detener a los responsables de la violencia en centros de salud.
Asimismo, Kast también manifestó su preocupación por la escalada de la violencia en los establecimientos educacionales, pidiendo medidas urgentes para proteger la vida de los jóvenes. La situación de seguridad en Puente Alto se complejizó tras un incidente cuyas raíces, según el alcalde Matías Toledo, se encuentran en una protesta masiva contra una orden de desalojo emitida por el Servicio de Vivienda y Urbanización (Serviu), en el marco de un proyecto de regeneración urbana.
Las manifestaciones y barricadas comenzaron la tarde del jueves, culminando con una turba que atacó el centro de salud pública. Imágenes recopiladas muestran a los atacantes usando extintores, intimidando al personal y destruyendo la infraestructura. Los hechos incluyeron saqueos y daños significativos a puertas, computadores y salas de espera, con un avalúo preliminar estimado en 11 millones de pesos por estos daños a la salud pública.
Ante el ataque, el ministro del Interior, Máximo Pavez, comunicó la respuesta del gobierno, destacando la presencia institucional y la coordinación de la autoridad sectorial. Pavez reafirmó que la respuesta oficial se centró en el mantenimiento de la seguridad en la comuna, mientras que la investigación sobre el atentado al Cesfam Cardenal Raúl Silva Henríquez continúa en curso.
