El ministro de Obras Públicas y de Transportes y Telecomunicaciones, Louis de Grange, explicó que el fuerte aluvión en Las Condes fue el resultado de una combinación de factores, incluyendo el incendio del verano en San Carlos de Apoquindo y la intensa lluvia del jueves pasado. El ministro señaló que una caída relevante de precipitaciones de lluvia, 140 mm en dos días, generó una saturación extrema en el sector cordillerano. Según de Grange, la lluvia, aunque breve, fue la gota que colmó el vaso, desatando un riesgo importante para la seguridad en la cordillera.
El secretario de Estado detalló que la saturación del suelo disminuye drásticamente su capacidad natural de drenaje. Esta pérdida de capacidad de absorción provoca que la superficie de la ladera se transforme en barro, lo que finalmente lleva al colapso y la caída de un gran pedazo de cordillera. Además de las afectaciones por el aluvión San Carlos de Apoquindo, de Grange describió sus acciones de gestión de crisis, incluyendo el sobrevuelo sobre el camino a Farellones para evaluar la situación de riesgo en zonas cercanas.
Consultado sobre las causas del evento, el ministro reconoció que la deforestación, producto del incendio que consumió alrededor de 1.000 hectáreas, agrava significativamente la situación, pero enfatizó que el detonante directo fue la enorme cantidad de agua y la saturación del suelo. Respecto a la gestión de estas emergencias, el biministro indicó que los protocolos de seguridad en la cordillera son complejos, ya que es difícil prever la intensidad de las lluvias ni el comportamiento exacto del suelo.
Respecto a los esfuerzos de reconstrucción, de Grange afirmó que se está trabajando día a día para recuperar la conectividad en San Carlos de Apoquindo. Mencionó que la maquinaria está avanzando en la limpieza de las calles, permitiendo un progreso continuo en las obras públicas. En cuanto a las responsabilidades, mencionó que la Fiscalía Oriente ha abierto una investigación para determinar las causas, señalando la necesidad de actuar con urgencia para restablecer la seguridad de las personas y la infraestructura.
