La actividad económica registró alzas en los sectores de comercio y servicios durante agosto, según el último Informe Mensual de Actividad Económica (Imacec) emitido por el Banco Central. No obstante, el resultado general se vio significativamente mermado por la fuerte contracción del sector minero, lo que resultó en una baja del 1,0% en la actividad económica durante el noveno mes del año. Este retroceso es impulsado principalmente por la principal industria minera, la cual registró una caída sustancial.
El jefe de las finanzas públicas atribuye este drástico resultado al retraso de grandes inversiones mineras, un fenómeno que señala a la incertidumbre tributaria y jurídica vivida desde 2019. Esta situación ha afectado gravemente el crecimiento económico, siendo la minería el principal lastre durante lo que va del año. Un análisis más profundo revela que, en términos desestacionalizados, la actividad cayó un 0,7%, siendo la minería el componente que más contribuyó a esta debilidad.
El Banco Central explicó que la caída en la minería se vio favorecida por factores específicos, como la disminución en la extracción de cobre, lo cual está ligado a menores leyes de mineral, mantenimientos y condiciones climáticas adversas. A pesar de esta debilidad en la producción de bienes, otros componentes, como la industria y el resto de bienes, anotaron cifras positivas, indicando que la actividad no minera continúa mostrando resiliencia.
La lectura de la actividad económica muestra una segmentación clara: la principal debilidad proviene del shock de oferta en la minería, mientras que sectores clave como el comercio y los servicios han resistido, apoyados por una mejor dinámica en el consumo de los hogares. Sin embargo, economistas alertan sobre los retos económicos futuros. El PIB del tercer trimestre se espera marcadamente negativo, lo que podría extender la recesión en curso y poner presión sobre el crecimiento económico general.
Los expertos advierten que el sector minero seguirá reflejando el difícil panorama productivo del país, mientras que el resto de sectores está muy condicionado por la situación del empleo. La actividad económica relacionada con el consumo de los hogares, aunque ha minorado caídas en el pasado, enfrentará limitaciones de aporte positivo en los próximos trimestres debido a la complejidad del mercado laboral y las decisiones de consumo.
