Las elecciones de medio término agendadas para el 3 noviembre podrían tener un efecto limitado sobre la política federal de Estados Unidos, pero sí alterarían el ritmo de construcción de los centros de datos que sostienen la expansión de la inteligencia artificial IA.
Esa es una de las conclusiones de un informe de Morgan Stanley, que identifica contiendas estatales y locales capaces de modificar las condiciones para aprobar nuevos proyectos de infraestructura de IA.
El reporte, encabezado por la estratega Ariana Salvatore, sitúa el debate en temas clave como permisos, el acceso a la electricidad y el agua, y los incentivos tributarios que regulan el desarrollo de centros de datos.
“Los mecanismos que realmente pueden limitar un proyecto —la aprobación de su conexión a la red, el diseño de tarifas para grandes consumidores, la ubicación, los permisos de agua y los beneficios tributarios— están casi por completo en manos de comisiones estatales, legislaturas y autoridades locales que dictan las políticas energéticas para data centers”, señala el equipo integrado también por Katie Solovieva, Yimin Huang y Vishwanath Tirupattur.
La IA ya ocupa un lugar destacado en la discusión electoral. Morgan Stanley señala que, según una encuesta realizada en agosto, el 72% de los probables votantes consideró que la posición de los candidatos sobre esta tecnología era importante para decidir su voto. Este dato de la infraestructura de IA es general, mientras que la oposición a los centros de datos se concentra en las comunidades que podrían recibir esta importante inversión.
Morgan Stanley sigue especialmente las carreras por las gobernaciones y las comisiones que regulan los servicios públicos, elementos cruciales para la inversión en data centers. Los gobernadores pueden influir en el desarrollo de la IA al nombrar integrantes de comisiones, mientras que las legislaturas pueden modificar exenciones tributarias o fortalecer a las autoridades locales para regular los proyectos.
En Texas, por ejemplo, el gobernador Greg Abbott ha detenido nuevas aprobaciones mientras se revisan los proyectos y plantea eliminar una exención tributaria. Su rival demócrata, Gina Hinojosa, propone una moratoria hasta que la legislatura establezca nuevas protecciones para las comunidades y equilibre el crecimiento de los centros de datos. Morgan Stanley identifica 159 proyectos, con una capacidad conjunta de 24 gigavatios, expuestos a posibles cambios de política en el estado.
En Pensilvania, el gobernador demócrata Josh Shapiro exige condiciones sobre los costos eléctricos y la aprobación local de los proyectos, mientras que su rival republicana, Stacy Garrity, propone pausar su desarrollo. En Georgia, Keisha Lance Bottoms plantea congelar las nuevas construcciones en todo el estado, buscando equilibrar la necesidad de inversión en IA con las demandas locales.
El informe observa que las restricciones regulatorias han ganado espacio entre candidatos de ambos partidos, lo que complica la planificación de la infraestructura de IA y afecta directamente las decisiones de inversión.
El debate político se extiende también al costo de la electricidad, esencial para los centros de datos. Según Morgan Stanley, durante las sesiones legislativas de 2026 se presentaron más de 300 proyectos de ley sobre data centers en más de 30 estados, con al menos 18 estados introduciendo propuestas para establecer tarifas especiales a grandes consumidores de energía.
La dimensión económica explica por qué estas decisiones locales son críticas para los inversores. Morgan Stanley prevé que la economía estadounidense crezca 2,3% en 2027 y estima que 0,6 puntos porcentuales de ese avance estarán vinculados a la inversión en IA, una categoría que supera la mera construcción de data centers.
“Una menor inversión o su postergación pesaría sobre el crecimiento. Una expansión más lenta de la infraestructura de IA probablemente también implicaría una adopción más gradual de la tecnología y podría prolongar el ciclo de inversión”, advierte el informe, subrayando el impacto de las regulaciones locales en la estrategia de inversión en centros de datos.
El banco considera improbable una moratoria federal y mantiene una perspectiva favorable para la inversión en IA, aunque su alerta apunta a que las decisiones estatales pueden demorar proyectos o elevar sus costos, haciendo que el análisis de las políticas energéticas y de desarrollo de la infraestructura sea crucial.
