Este lunes 28 de septiembre se cayeron los recursos de Dominga en la Corte Suprema, lo que resulta en el rechazo del proyecto minero-portuario. Los antecedentes indican que Andes Iron presentó un escrito formal ante el máximo tribunal para desistirse de todos los recursos legales que había interpuesto contra el último rechazo del proyecto Dominga.
Esta acción judicial pone fin a una compleja serie de acciones legales iniciadas por la empresa. El proceso se enciende después de que, en febrero de 2026, la Corte de Apelaciones de Antofagasta confirmara el rechazo entregado previamente por el Comité de Ministros en 2025, bajo la administración de Gabriel Boric. Frente a esa decisión sobre el impacto ambiental, Andes Iron había acudido a la Corte Suprema, solicitando la suspensión de los efectos de la sentencia. Sin embargo, antes de que se conociera el fallo del máximo tribunal, la empresa decidió el desistimiento.
La causa ya se encontraba en acuerdo en la Suprema. Los ministros habían estudiado los antecedentes antes de que se conociera la sentencia. Con este desistimiento, dicho pronunciamiento ya no se producirá, quedando vigente lo resuelto por la Corte de Antofagasta respecto al rechazo ambiental de Dominga. Según explicó Antonia Berríos, abogada representante de la Asociación de Pescadores y Mariscadores de Los Choros, el efecto directo es que no se dictará sentencia, volviendo el proceso al determinado por la Corte de Apelaciones de Antofagasta.
No obstante, la discusión sobre el proyecto Dominga podría continuar. El Servicio de Evaluación Ambiental admitió recientemente a trámite una solicitud de invalidación relacionada con este rechazo. Cabe recordar que la propia empresa había solicitado la suspensión provisional de los efectos de lo resuelto por la Corte de Antofagasta para poder avanzar con la ejecución de su proyecto.
