El ministro de Defensa, Fernando Barros, anunció desde Punta Arenas el inicio oficial del proceso de reemplazo de los aviones de combate F-5 de la Fuerza Aérea de Chile (FACh), aeronaves que este año cumplen cinco décadas de servicio en el país.
El anuncio, realizado en la Base Aérea Chabunco, forma parte de una serie de medidas destinadas a fortalecer las capacidades estratégicas militares de las Fuerzas Armadas y reforzar la defensa aérea chilena en la zona austral y la Antártica.
Según explicó Barros, la FACh deberá iniciar los estudios y procesos formales para definir el proyecto de reemplazo de los F-5 y determinar qué nueva aeronave asumirá esa capacidad durante las próximas décadas, manteniendo la operatividad de los aviones de combate.
Los F-5, que llegaron a Chile en 1976, forman parte del Grupo de Aviación N°12 de la IV Brigada Aérea, con base en Chabunco, Punta Arenas. La flota fue sometida al programa de modernización que dio origen al estándar F-5 Tigre III, extendiendo su utilidad.
Barros indicó que el proceso de modernización estará abierto a todas las alternativas disponibles en el mercado y que la selección será determinada por una estricta evaluación técnica. En este sentido, se considerarán aeronaves de cuarta o quinta generación para asumir la capacidad que hoy brindan los F-5.
Este anuncio se enmarca en un plan más amplio de modernización de las Fuerzas Armadas. El secretario de Estado confirmó que la renovación de los helicópteros Bell UH-1H ya está aprobada, y próximamente comenzará el proyecto para renovar el transporte aéreo estratégico, actualmente cubierto por los aviones C-130 Hércules.
Además, se contempla incorporar nuevas capacidades de patrullaje aéreo de largo alcance para la Armada, reforzando la seguridad marítima. En materia terrestre, Defensa informó que ya fue autorizada la modernización de los tanques Leopard 1 desplegados en Magallanes, y el Ejército iniciará estudios para mejorar la infraestructura militar en la zona austral.
El plan integral también abarca nuevas bases y la mejora de la infraestructura portuaria naval de Punta Arenas, complementando la estrategia de aumentar la presencia nacional en la Antártica.
Entre las mejoras específicas, se contempla potenciar la pista Teniente Marsh, reforzar la Base Presidente Eduardo Frei Montalva y el muelle de Bahía Fildes, además de aumentar la vigilancia aérea y los patrullajes marítimos, demostrando la planificación de la defensa nacional.
“La defensa no se improvisa. Se planifica, se prepara y se construye con visión de Estado”, afirmó Barros. La autoridad destacó que la inversión en capacidades estratégicas militares requiere decisiones inmediatas. Por ello, aseguró que la inversión destinada a estas capacidades estratégicas será cercana al doble de la registrada el año anterior.
