Resultados dispares en el primer semestre del fútbol chileno marcaron las tres principales sociedades anónimas deportivas. Cruzados, el grupo que gestiona la Universidad Católica, reportó un significativo aumento en sus ingresos al comunicar cifras a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF). Este panorama contrastó notablemente con los informes de Blanco y Negro (ByN), administradores de Colo-Colo, y Azul Azul (AA), administradores de la Universidad de Chile, evidenciando distintas dinámicas financieras en las grandes instituciones de fútbol.
Cruzados reportó un incremento de $ 19.801 millones en sus ingresos por actividades ordinarias. Este sólido crecimiento, de un 79,9%, se atribuyó principalmente a la participación del equipo en la Copa Libertadores y al funcionamiento del Claro Arena. Los derechos de televisión internacional sumaron $ 2.494 millones adicionales, complementados por los ingresos otorgados por la Conmebol por mérito deportivo cercanos a los $ 1.214 millones. Esta situación subraya cómo la gestión de las grandes competiciones internacionales y el desarrollo de infraestructura deportiva son claves para la salud financiera de los clubes de fútbol chileno.
Blanco y Negro registró ingresos por $ 20.793 millones, aunque esto representó una caída del 14,3% respecto al semestre anterior. La disminución se debió, según explican desde ByN, a menores ingresos por la venta de jugadores en el mercado, así como la no participación en torneos internacionales de Conmebol y la reducción de derechos de televisión tras fallos ante la ANFP. A pesar de estos desafíos, el club reportó utilidades, aunque con una reducción significativa, lo que refleja las complejidades económicas que afectan a las administradoras deportivas.
En contraste, Azul Azul presentó una situación económica más adversa. Los ingresos por participación en torneos internacionales alcanzaron apenas $ 206 millones, muy por debajo de los $ 3.775 millones registrados el año anterior. Además, la sociedad cerró el periodo con una pérdida, revirtiendo una utilidad previa. Los resultados de la Universidad de Chile se vieron disminuidos, según manifestaron desde AA, principalmente por la falta de participación en fases de grupos de Copas Internacionales y una menor recaudación local, factores que demuestran la fuerte dependencia de los clubes en los ingresos de torneos de alto nivel de fútbol.
