La apertura del paso internacional Agua Negra para la temporada 2026 – 2027 aún carece de una fecha definitiva. Los recientes temporales han dejado acumulaciones significativas de nieve, alcanzando hasta siete metros en tramos de la Ruta 41-CH. Además de los desafíos con aludes y derrumbes, la presencia de rocas grandes dificulta las labores de maquinaria y el despeje del cruce fronterizo.
Un informe detallado al 4 de septiembre señala que el sector del embalse La Laguna sigue siendo un punto complejo. En diversos tramos, la nieve y los escombros arrastrados por los sistemas frontales cubrieron completamente el camino. A pesar de que el Consejo Regional de Coquimbo solicitó la habilitación del paso en noviembre, esta meta se considera un objetivo de trabajo y no una fecha garantizada.
Pedro Valencia, presidente de la comisión de Ordenamiento Territorial, Planificación e Infraestructura, ha enfatizado que la prioridad absoluta es realizar todos los esfuerzos necesarios para que el paso de Agua Negra pueda estar abierto lo antes posible para la actividad turística.
Los plazos dependerán directamente del avance de las faenas de despeje y de las condiciones del deshielo. Aunque el aumento de las temperaturas puede facilitar la eliminación de la nieve, también existe el riesgo de activar quebradas, erosionar la plataforma de la Ruta 41-CH y generar nuevos movimientos de rocas y sedimentos.
Por esta razón, las autoridades sostienen que es imposible comprometer una fecha de apertura del paso sin poder inspeccionar la totalidad de la ruta, garantizando la seguridad del tránsito.
El delegado presidencial regional de Coquimbo, Víctor Pino, confirmó que la Unidad de Pasos Fronterizos y los equipos de Vialidad del MOP están revisando el estado de la conexión. Señaló que el desafío principal es la alta acumulación de nieve y que, tras las labores de despeje y el avance del deshielo, los equipos técnicos deberán verificar derrumbes y establecer las condiciones óptimas para el cruce. Esta evaluación requiere también la coordinación con las autoridades argentinas.
La incertidumbre genera gran preocupación en la industria turística de Coquimbo debido a la fuerte dependencia del mercado argentino. El flujo de visitantes es vital para economías locales, especialmente para destinos asociados como el Valle de Elqui.
Durante la temporada 2025-2026, el paso Agua Negra operó entre noviembre y junio, registrando decenas de miles de cruces. Este alto flujo de visitantes impacta directamente la ocupación de alojamientos, comercio y servicios turísticos. Una apertura tardía podría reducir significativamente el movimiento turístico en los primeros meses de la temporada estival.
La presidenta de la Cámara de Turismo de Coquimbo enfatizó la necesidad de recursos extraordinarios para adelantar la habilitación del paso. El sector también ha abogado por fortalecer la conectividad aérea internacional, como medida de contingencia ante posibles retrasos en el cruce terrestre por la Cordillera.
Por ahora, Vialidad continuará con el despeje de la Ruta 41-CH, mientras que la Delegación Presidencial solicita informes periódicos sobre el avance de las faenas. La apertura definitiva del Paso Agua Negra quedará supeditada a la inspección de sectores inaccesibles y al acuerdo operativo final con Argentina.
