Despertó semidesnuda, desorientada y con fuertes dolores, sin poder recordar cómo había llegado hasta la habitación 719 del Hotel Panamericano. A su lado estaba Manuel Monsalve, entonces subsecretario del Interior y su superior directo. Esta escena constituye el núcleo de la acusación de la Fiscalía, la cual busca condenar a Monsalve por delitos de violación y abuso sexual.
El escrito de 73 páginas fue presentado ante el 7º Juzgado de Garantía de Santiago. La Fiscalía Regional Metropolitana Centro Norte, liderada por Francisco Jacir, acusa a Monsalve como responsable de dos delitos sexuales consumados. Para fundamentar su proceso judicial, ofrecen 106 documentos, 49 grupos de evidencias materiales y otros 65 conjuntos de fotografías y videos, detallando la acumulación de prueba. Además, se ha presentado una nómina amplia de 89 testigos y 21 peritos para el futuro juicio oral.
La audiencia de preparación del juicio oral se ha fijado para el 5 de octubre. Según el Ministerio Público, la noche del 22 de septiembre de 2024, Monsalve se reunió con la víctima en el restaurante Ají Seco Místico, en el centro de Santiago. Las sospechas indican que, tras consumir alcohol, el entonces subsecretario la habría llevado al Hotel Panamericano. La Fiscalía sostiene que en la madrugada del 23 de septiembre, Monsalve habría cometido el primero de los delitos cuando la víctima estaba incapaz para oponer resistencia. A la mañana siguiente, en la habitación, se habría consumado el segundo abuso sexual.
El Ministerio Público enfatiza que, aunque reconocen la atenuante de irreprochable conducta anterior, también invoca una agravante: Monsalve era una alta autoridad pública y superior jerárquico de la denunciante, asesora de su gabinete. La víctima figura entre los 89 testigos requeridos, quienes testificarán sobre las circunstancias de las agresiones y las consecuencias físicas y psicológicas sufridas tras los eventos en el Hotel Panamericano.
Otros testigos de la acusación incluyen a figuras públicas como Gabriel Boric y Carolina Tohá, además de altos funcionarios de la PDI. Aunque no fueron testigos presenciales de los delitos, se busca interrogarlos sobre su relación profesional con Monsalve y los relatos recibidos en el marco del Gobierno. La evidencia ofrecida es sumamente compleja, incluyendo informes sexológicos, análisis de ADN, pericias bioquímicas, y múltiples registros digitales como conversaciones de WhatsApp, llamadas, y cámaras de seguridad. Estos antecedentes detallan las actuaciones realizadas por unidades de Inteligencia después de los hechos, desde gestiones en el Hotel Panamericano hasta el rastreo de dispositivos.
La defensa de la denunciante, María Elena Santibáñez, destacó la importancia de la fecha fijada para la preparación del juicio oral. En esta etapa crucial, el tribunal deberá resolver la admisibilidad de los 89 testigos y 21 peritos ofrecidos por la Fiscalía. El proceso judicial buscará probar cada detalle: la cena, el taxi, la habitación 719, los mensajes de texto, y las muestras biológicas que sustentan la acusación de abuso sexual.
