El gigante tecnológico estadounidense de chips, Nvidia, reportó resultados financieros mejores a lo esperado para el segundo trimestre fiscal y emitió una previsión de ingresos que superó significativamente las estimaciones. Aunque sus acciones cayeron inicialmente en operaciones fuera de rueda, luego se recuperaron y avanzaron más de 4%. La firma, valorada en US$ 5 billones, ha logrado estas cifras gracias a las fuertes ventas registradas en medio del auge de la Inteligencia Artificial (IA), aprovechando la masiva demanda de capacidad de procesamiento avanzada.
Su desempeño financiero se ha consolidado como un indicador crucial de la salud del mercado de infraestructura de IA. Los semiconductores de Nvidia son fundamentales, ya que se utilizan ampliamente para entrenar y ejecutar modelos sofisticados de empresas emergentes como OpenAI y Anthropic. Los chips de la compañía no solo se emplean en la construcción de modelos avanzados de IA, sino que también respaldan la creciente necesidad de construir y operar nuevos centros de datos de IA.
En el detalle, la empresa reportó ingresos por US$ 96.200 millones en el trimestre finalizado a finales de julio, y proyectó ventas por US$ 108.000 millones para el actual, superando las estimaciones de Wall Street. De hecho, los ingresos procedentes de los centros de datos ascendieron a US$ 89.000 millones, lo que supone un impresionante aumento del 117% interanual, demostrando la escalada de la demanda de infraestructura para la IA.
