El expresidente Gabriel Boric profundizó su reflexión sobre el rumbo de la izquierda y el progresismo, en medio del debate que abrió su intervención en la presentación del libro La Resaca, del sociólogo Eugenio Tironi. A través de una publicación en X, el exmandatario defendió la necesidad de que su sector realice una revisión de sus propias acciones y convicciones, especialmente tras las derrotas electorales que marcaron la reciente historia política chilena.
Boric sostuvo que, desde la izquierda siempre, pero en particular después de una derrota tan categórica como la sufrida en el plebiscito de 2022 y en las últimas elecciones, existe el deber de reflexionar profundamente sobre lo realizado. Según planteó, este proceso de autocrítica del progresismo debe desarrollarse tanto en privado como en público, mediante la escucha, la lectura, el debate y la elaboración de nuevas propuestas para el futuro de la izquierda chilena.
El exjefe de Estado señaló que esa revisión debe permitir identificar y corregir errores, defender lo que ha funcionado bien, revisar dogmas y reafirmar principios, además de explorar nuevas ideas necesarias para el desarrollo de reformas sociales en el país.
En su reflexión, Boric también criticó la forma en que se gestiona el debate político actual, cuestionando que la búsqueda de atención termine desplazando la discusión profunda de ideas. “Muchos dicen que la comunicación hoy se basa en la lucha por la atención, más que en la reflexión pausada”, sostuvo. En ese sentido, criticó que resulta más rentable políticamente un contenido viral que una discusión de fondo sobre el progreso de la izquierda.
El expresidente abordó el argumento de que la autocrítica puede entregar herramientas al adversario político. A su juicio, ceder ante ese temor sería un error garrafal. “Cancelar un debate profundo de ideas por temor al qué dirán, o porque no es posible hacerlo viral es un error garrafal”, sentenció, enfatizando la importancia del debate político ser profundo y no meramente confrontacional.
Igualmente, Boric afirmó que dentro de la misma izquierda y el progresismo ya existe un proceso de reflexión sobre su futuro. Hay mucha gente y grupos pensando y haciéndose preguntas incómodas para reencauzar el proyecto histórico del progresismo en Chile.
En paralelo, planteó la necesidad de que la izquierda vuelva a los espacios de base para trabajar directamente con las personas. Este proceso de conexión con la ciudadanía, reconoció, puede no generar réditos inmediatos, pero es esencial si el sector quiere recuperar su fuerza en el contexto de la política chilena.
Finalmente, Boric aseguró que continuará en esta línea de reflexión, particularmente en momentos en que su propia evaluación de la administración que encabezó entre 2022 y 2026 generó un intenso debate interno en el progresismo. La discusión se intensificó luego de que el exmandatario realizara autocríticas sobre aspectos como el proceso constitucional y el manejo inicial de la seguridad. Dichos dichos también provocaron una respuesta desde sectores clave, reivindicando el papel de figuras importantes en el giro que experimentó el gobierno.
