El reciente viaje de la directiva del Partido Comunista a Cuba ha reavivado el debate político en Chile, especialmente tras la acción de la bancada de diputados de la UDI ante el Servicio Electoral (Servel). La UDI solicitó evaluar un procedimiento sancionatorio contra la colectividad comunista. Ante esto, diputados del PC tacharon la acción como un intento de censura política y recordaron públicamente el respaldo histórico de la UDI a la dictadura de Augusto Pinochet.
El presidente del Partido Comunista, Lautaro Carmona, y la secretaria general, Bárbara Figueroa, asistieron a La Habana para participar en el Coloquio Internacional Fidel: legado y futuro y en un encuentro internacional de partidos comunistas. La UDI cuestionó esta participación, argumentando que asistir a homenajes a Fidel Castro podría contradecir las obligaciones legales de un partido político en Chile. Los diputados gremialistas sostienen que reivindicar al exmandatario cubano choca con el deber de promover y fortalecer la democracia chilena.
En esta línea, Flor Weisse, jefa de bancada de la UDI, exigió que el Partido Comunista explicara cómo puede presentarse como un partido comprometido con la democracia nacional si sus dirigentes participan en eventos de homenaje a Fidel Castro en Cuba. El Partido Comunista, por su parte, rechazó estos argumentos, calificándolos como censura y un profundo desconocimiento de la historia de América Latina, un proceso como el cubano que ha buscado garantizar derechos.
El diputado Luis Cuello (PC) acusó a la UDI de ignorar la historia de Cuba. Complementariamente, Boris Barrera (PC) recordó el pasado político de la oposición, señalando que el apoyo de la UDI a Pinochet es un punto clave. Advertieron que, si la UDI intenta volver a reabrir ese período histórico, el PC también podría recurrir al Servel.
La tensión política se intensificó con declaraciones de Lautaro Carmona, quien defendió el modelo político de Cuba, afirmando que la isla opera bajo un sistema democrático desde su visión histórica. Estas declaraciones han generado críticas de distintos sectores, que han marcado distancia de la postura del Partido Comunista respecto a la situación política cubana y el concepto de democracia en la región.
