La Región de Coquimbo ha puesto en marcha un plan estratégico para la recuperación del borde costero, una zona vital que fue afectada por el reciente sistema frontal. El objetivo principal es acelerar la reactivación del turismo y la economía local antes de las Fiestas Patrias y durante la próxima temporada de verano.
La iniciativa, impulsada por Banco de Chile, Desafío Levantemos Chile y la Cámara Chilena de la Construcción (CCHC) de La Serena, está diseñada en dos líneas de trabajo cruciales. Una se centra en la limpieza y el retiro de escombros de las zonas costeras, mientras que la segunda línea aborda la recuperación económica, proporcionando apoyo a los pequeños emprendedores y negocios que perdieron infraestructura o fuentes de ingreso debido a los desastres naturales.
Este proyecto de recuperación tiene una duración estimada de 40 días hábiles. En su primera etapa, se abordarán seis kilómetros del borde costero, desde el Faro Monumental de La Serena. La CChC de La Serena liderará la ejecución con maquinaria especializada, planificando una eventual extensión de los trabajos hacia Coquimbo en una segunda fase.
La intervención busca fortalecer la reactivación turística y comercial de la región de Coquimbo. Ante el impacto registrado, la ayuda se dirige directamente a más de 50 emprendedores cuyo sustento se vio afectado por las lluvias y vientos fuertes. Este apoyo fundamental incluye insumos, herramientas y reparaciones menores, beneficiando directamente al sector turístico, la gastronomía, la agricultura y la actividad portuaria.
La urgencia de la recuperación del borde costero se acentúa por la proximidad de Fiestas Patrias y la necesidad de restaurar la imagen de destino. La presidenta de la Cámara de Turismo de la Región de Coquimbo señaló que el estado de la costa es vital, pues afecta la percepción completa del destino turístico.
Expertos señalan que la recuperación debe ejecutarse con sentido de urgencia. Detrás de esta iniciativa hay cientos de personas cuya economía depende directamente del borde costero para trabajar y sostener a sus familias. Este enfoque integral no solo restaura la infraestructura física, sino también el tejido económico local, asegurando que Coquimbo esté lista para recibir visitantes y enfrentar con fuerza el flujo turístico de temporada.
