El Ministerio de Hacienda ha sido nuevamente central en la semana, una marcada por la aprobación de casi el 100% del proyecto de reconstrucción y reactivación nacional en la Sala de la Cámara de Diputados, zanjando su paso por el Congreso. No obstante, el gobierno debe resolver en comisión mixta el punto pendiente sobre la compensación al Fondo Común Municipal, lo que generó incertidumbre sobre el calendario de la reforma tributaria en Chile.
A pesar de este proceso legislativo complejo, el coordinador de Políticas Tributarias, Sebastián Vallebona, destacó el balance positivo de la iniciativa de reforma tributaria. Según Valle, el proyecto busca mejorar el marco económico nacional, siendo un esfuerzo en la estabilidad fiscal.
La profundidad de los cambios radica en varios puntos clave, incluyendo la modernización del sistema impositivo y la mejora de la recaudación. La parte más técnica y relevante es el impacto en las PYMES y el mecanismo de crédito tributario.
Uno de los ejes fundamentales es el sistema de crédito tributario que busca estimular la inversión, siendo un motor clave para el desarrollo económico. Este sistema es crucial para que las empresas puedan reinvertir sus ganancias.
Respecto a la recaudación, se detallan mecanismos para ampliar la base tributaria, procurando una distribución más equitativa de la carga fiscal.
El componente de inversión está ligado a la desregulación de ciertos sectores, lo que debería generar mayor competitividad. Este impulso a la economía se espera que atraiga capital extranjero y nacional.
Respecto a los mecanismos de alivio, se habla de la posibilidad de diferimiento de impuestos para sectores estratégicos.
El aspecto de la transparencia es otro gran pilar. Se busca que los flujos financieros sean más visibles, lo que ayuda a prevenir elusión y evasión de impuestos.
El sistema tributario también incluye mecanismos de justicia fiscal, buscando fortalecer la percepción ciudadana del Estado y su rol recaudatorio.
La implementación de estos cambios requiere una coordinación interministerial y un acompañamiento técnico constante.
El desafío pendiente es la comunicación de estas reformas al ciudadano de a pie, para que comprenda el beneficio de la mejora fiscal global.
Finalmente, la discusión se centra en cómo transformar las herramientas fiscales en herramientas de desarrollo social y económico sostenible.
