Con más de medio millón de clientes sin suministro eléctrico, suspensión preventiva de clases en siete regiones y un despliegue conjunto de las Fuerzas Armadas, el gobierno intensificó su respuesta ante el sistema frontal que afecta gran parte del territorio nacional. Se espera que las intensas precipitaciones y fuertes vientos continúen durante las próximas horas, por lo que las autoridades se enfocaron en la prevención de la emergencia climática.
Tras una reunión de coordinación en el Grupo 10 de la Fuerza Aérea de Chile (FACh), el Presidente José Antonio Kast confirmó que el Ejecutivo está puesto en anticiparse a la emergencia, garantizando una respuesta rápida. El foco estuvo en la gestión de la crisis climática, con la participación del ministro del Interior, Claudio Alvarado, y el ministro de Defensa, Christian Marcelo Bolívar. Se revisaron las capacidades aéreas disponibles, incluyendo helicópteros Black Hawk, Bell 412 y aviones de transporte, cruciales para las labores de emergencia.
El impacto del temporal se observa principalmente en el suministro eléctrico. Según datos de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC), más de 570 mil clientes quedaron sin servicio al mediodía, siendo la Región de la Araucanía y Biobío las más afectadas. Estos cortes de energía, aunque concentrados en el sur, requieren que las empresas mantengan reforzadas sus cuadrillas ante las alertas meteorológicas.
Durante el punto de prensa, las autoridades enfatizaron que la estrategia prioriza la prevención de desastres. El comandante en jefe de la Fuerza Aérea detalló la disponibilidad de 18 helicópteros operativos y aeronaves de transporte pesado y mediano para evacuaciones, rescates y apoyo logístico en la zona afectada.
El ministro de Defensa aseguró la coordinación constante entre el Estado Mayor Conjunto, el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea para apoyar a las autoridades regionales si la emergencia escala. En paralelo, el ministro del Interior anunció el avance del despliegue de viviendas de emergencia hacia Ñuble y Biobío, buscando reducir los tiempos de respuesta ante posibles daños mayores.
Para complementar la gestión de la crisis, el Gobierno amplió la suspensión de clases a la Región de Atacama. Estas medidas preventivas buscan proteger a la población y evitar exponer a los niños a las condiciones climáticas adversas previstas, mientras Senapred continúa monitoreando cauces y zonas de riesgo.
El trabajo del Ejecutivo continuará bajo un esquema de coordinación entre ministerios, gobiernos regionales y organismos de emergencia, asegurando actualizaciones periódicas ante la evolución del sistema frontal y la gestión de la crisis climática en el país.
