Karen Rojo llegó pasadas las 7 de la mañana al Aeropuerto Arturo Merino Benítez, escoltada por funcionarios de la Policía de Investigaciones y Interpol. Posteriormente, fue presentada ante el 1° Juzgado de Garantía de Santiago, que dispuso su traslado al recinto penitenciario para iniciar el cumplimiento de la condena vigente en su contra en Chile.
El fiscal regional de Antofagasta, Juan Castro Bekios, destacó que el retorno de Rojo fue posible gracias a la coordinación de diversas instituciones chilenas y la crucial cooperación de las autoridades neerlandesas, materializando así el cumplimiento de una sentencia firme dictada por los tribunales de Antofagasta.
El persecutor reiteró que el mensaje de la justicia chilena es claro: las sentencias se cumplen sin importar el tiempo transcurrido ni la persona condenada. Las cuestiones procesales serán resueltas por los tribunales competentes, reafirmando la posición del Ministerio Público.
El principal foco del proceso judicial es determinar cuánto tiempo deberá permanecer Rojo en prisión en Chile. Aunque fue condenada a cinco años y un día de presidio efectivo, su defensa solicitará el descuento del periodo en que estuvo privada de libertad en Países Bajos durante el trámite de extradición.
Sus representantes argumentaron que la ex jefa comunal permaneció 1.464 días privada de libertad en Europa, lo que representaría cerca del 80% de la pena impuesta por la justicia chilena. Para concretar este descuento, las autoridades neerlandesas deben certificar el tiempo de reclusión, antecedente que los tribunales de Antofagasta deberán utilizar para establecer el saldo de la condena.
Aunque existen mecanismos de beneficio penitenciario o vías para cumplir el tiempo restante fuera de un recinto carcelario, su aplicación no es automática. Dependerá del cómputo definitivo de la pena y de las resoluciones emitidas por el tribunal competente, manteniendo el foco en el estado de la condena de Karen Rojo en Chile.
