Sesenta y seis funcionarios del Instituto Nacional de la Juventud (Injuv) enfrentaron despidos en todo el país. Esta desvinculación masiva está directamente asociada al recorte presupuestario del 3%, una medida determinada por el ministro de Hacienda al asumir el gobierno del presidente José Antonio Kast.
En la región de La Araucanía, el impacto es significativo, afectando la oferta de programas vitales para la juventud. El dirigente David Muñoz señaló que la afectación al servicio público es generalizada, y en su localidad se desvincularon seis funcionarios de nueve. Indicó que solo queda un grupo reducido de personal regional para que se mantenga la continuidad del servicio y la gestión administrativa, lo que plantea dudas sobre la sostenibilidad del Instituto.
La presidenta de la Anef Araucanía, Sandra Marín, expresó su profunda preocupación por el deterioro del servicio público y la creciente precariedad en el empleo público. Según ella, una política pública crucial dirigida a la juventud en Chile está siendo eliminada. Por ello, se ha manifestado una acción sindical urgente para evitar el cierre de este servicio y solicitar reconsideraciones respecto a las decisiones políticas implementadas.
Finalmente, se espera que el Ministerio de Desarrollo Social habilite un espacio físico en la región para albergar a los tres funcionarios del Injuv que continuarán trabajando. Su misión es garantizar la prestación de programas que benefician directamente a los usuarios de las provincias de Malleco y Cautín, asegurando así la continuidad de la atención juvenil a pesar de los recortes presupuestarios.
