El fabricante chino de vehículos eléctricos BYD está estructurando su estrategia de llegada a Chile, centrándose en la tecnología de carga ultrarrápida, conocida como flash charging. Esta tecnología es capaz de recuperar hasta el 70% de la batería de un auto eléctrico en solo cinco minutos, permitiendo completar la recarga en apenas 12 minutos. La compañía ya trabaja en un plan local para desplegar esta crucial infraestructura de carga, con la meta de llevar los primeros cargadores flash charging a Chile este año y alcanzar cerca de 100 cargadores el año siguiente, afirmó Tamara Berríos, country manager de BYD Chile.
La estrategia de BYD para desarrollar la futura red de carga en Chile implica la colaboración con potenciales socios. El plan combina el desarrollo de una cobertura nacional con la instalación de estaciones de carga ultrarrápidas directamente en los puntos de venta de la marca. Esta alianza con una marca de estaciones de servicio es clave, ya que permite a BYD acceder a la capilaridad de su red en ciudades y carreteras, elementos vitales para impulsar la venta de autos eléctricos en todo el país. La extensión geográfica es un factor determinante para el crecimiento del mercado de vehículos enchufables.
Este movimiento se enmarca en un contexto de creciente electromovilidad en Chile. Según datos de la Asociación Nacional Automotriz de Chile (ANAC), las ventas de vehículos enchufables experimentaron un crecimiento notable, impulsado por el auge del sector automotriz eléctrico. La participación de mercado de estos autos fue en ascenso constante, consolidando a BYD como uno de los principales jugadores del mercado local de vehículos eléctricos e híbridos enchufables.
La estrategia de BYD busca solucionar el desafío principal de la adopción masiva de autos eléctricos: los tiempos de carga. La tecnología flash charging de hasta 1.500 kW no solo permite una recarga rápida del 70% en cinco minutos, sino que también mantiene su eficiencia incluso en condiciones de temperatura extremas. Un aspecto crucial es que estos cargadores pueden ser utilizados por vehículos de cualquier marca, lo que amplía el alcance de la infraestructura de carga ultrarrápida, independientemente de si el vehículo es un modelo BYD o de otro fabricante.
A nivel global, BYD ha mostrado su compromiso con la infraestructura, inaugurando estaciones de carga ultrarrápida en Reino Unido y anunciando planes de inversión millonaria para desarrollar redes de carga en Europa. La tecnología de BYD se diferencia por incorporar baterías de almacenamiento en las propias estaciones, recargándolas durante la noche cuando la demanda eléctrica es menor. Esto permite suministrar grandes cantidades de energía y eliminar, según la compañía, la “última barrera” para la migración hacia la electromovilidad.
En Chile, donde BYD opera con fuerza, la carrera por la infraestructura de carga ya ha comenzado. El enfoque en la carga rápida y la expansión de la red de carga es fundamental para el crecimiento sostenido de los vehículos eléctricos. La compañía china se posiciona desde el inicio en uno de los mercados de electromovilidad más dinámicos de América Latina, asegurando la vital infraestructura necesaria para apoyar la creciente flota de autos enchufables.
