A pocos días de que el Ministerio del Trabajo presente indicaciones al proyecto de Sala Cuna Universal, las diputadas del Partido Republicano se reunieron para entregar propuestas clave al subsecretario del Trabajo, Gustavo Rosende. El objetivo es perfeccionar la tramitación de esta iniciativa, esencial para el apoyo a la primera infancia y la incorporación laboral de las madres. Las reformas buscan mejorar el beneficio de cuidado, asegurando que este soporte económico acompañe al niño en el establecimiento educativo elegido por las familias, y que el Estado respete las decisiones familiares sobre el desarrollo de sus hijos.
Entre las medidas clave, se plantearon reconocer las labores de cuidado realizadas tanto por madres como por otros integrantes de la familia. Además, es crucial ampliar la oferta de salas cuna mediante prestadores públicos y privados, sin limitar las opciones. Una de las principales preocupaciones es el modelo de financiamiento, ya que las propuestas buscan evitar que el Estado condicione el apoyo público a la asistencia obligatoria a una sala cuna institucional. Asimismo, se enfatizó que el proyecto de ley no debe castigar a las salas cuna privadas, pues esto reduciría las vacantes disponibles para el cuidado infantil.
Las diputadas destacaron que el objetivo es mejorar los derechos laborales de las mujeres y hacer viable el apoyo al cuidador en el hogar. Por ello, se propuso que el beneficio de la Sala Cuna Universal pudiera utilizarse en cualquier centro autorizado, sin distinción entre público o privado. Este enfoque busca fortalecer la autonomía de las familias y reducir la burocracia para la apertura de centros de cuidado, un punto vital para las pymes y las zonas rurales.
En cuanto a la viabilidad económica, se presentaron alternativas innovadoras. Una propuesta central es la implementación de un voucher portable asociado al niño, que permitiría a las salas cuna competir por calidad y servicio, en lugar de depender únicamente de estructuras burocráticas. Este mecanismo de financiamiento permite a las familias complementar voluntariamente el aporte estatal, garantizando un mejor acceso al cuidado infantil.
Otras advertencias clave se centraron en la protección laboral. Fue crucial rechazar el nuevo impuesto al trabajo de 0,3%, argumentando que cualquier aumento en las cotizaciones debe compensarse con un crédito fiscal para empleadores o trabajadores. Es fundamental que el beneficio de la Sala Cuna Universal no signifique castigar la formalidad laboral ni destruir empleos, sino que apoye la reinserción laboral de las madres sin desatender la estabilidad de las pymes. Se debe garantizar que el Estado cubra el 100% del beneficio fijado por niño, actualizándolo anualmente.
Finalmente, el subsecretario Rosende reafirmó el compromiso del Ministerio de Trabajo de avanzar con las indicaciones antes del 15 de junio, buscando un debate que revierta la discriminación histórica que afecta la inserción laboral de las mujeres trabajadoras y fortalezca el derecho al cuidado.
