El duelo por la UEFA Champions League entre Arsenal y PSG ha estado marcado por intensos debates alrededor de dos posibles penales en la gran final. La disputa por la copa ha sido un espectáculo de emociones, con el Arsenal de los Gunners saliendo victorioso en la final de la Champions League.
Tras el gol temprano de Kai Havertz en el minuto 6, el cuadro inglés tuvo que defender el resultado ante la fuerte presión del equipo de PSG. A pesar de la intensidad del partido y los llamativos reclamos de los parisinos, el arbitraje y la tecnología del VAR han sido el centro de la controversia.
La primera gran polémica ocurrió en el minuto 17, cuando un balón que tocó la mano de Bukayo Saka generó un reclamo masivo de todo el plantel francés, pidiendo penal por mano. Sin embargo, la revisión del VAR desestimó cualquier falta, dejando el debate sobre este posible penal pendiente en redes sociales.
La controversia se intensificó en el minuto 32. Un centro al área llevó a que un jugador del PSG quedara tendido tras recibir lo que muchos consideraron un claro pisotón de un defensor. De nuevo, el VAR decidió que no existía falta, negándole a PSG una segunda oportunidad de penal en la final de la Champions League.
Ambas situaciones, un posible penal de Saka y el segundo contacto polémico, pudieron cambiar el desenlace de la gran final. A pesar de la suerte del arbitraje en la UCL final, los Gunners lograron asegurar el título de la UEFA Champions League, venciendo a PSG y culminando una campaña memorable en la competición de clubes más prestigiosa.
