Detuvieron a dos ciudadanos de nacionalidad colombiana por un complejo caso de homicidio calificado en Curacaví. El crimen involucró el asesinato de un hombre de su misma nacionalidad, cuyo cuerpo fue encontrado maniatado, calcinado y decapitado en la cuesta Zapata a mediados de abril. El general Jaime Velasco de Carabineros detalló que las capturas de los dos ciudadanos extranjeros se vincularon directamente al crimen, y durante los operativos incautaron una importante cantidad de sustancias ilícitas: 18 kilos de cocaína. Además, el hallazgo incluyó cuatro armas de fuego, incluyendo pistolas y un revólver, lo que refuerza la teoría de que el caso está vinculado al tráfico de drogas y el crimen organizado.
La investigación criminal, que aún es abierta, se está desarrollando bajo la supervisión del OS9 y las pericias del Laboratorio de Criminalística. Las autoridades han establecido que la motivación detrás del brutal homicidio y la decapitación es un foco central de la indagatoria. La fiscal Carmen Gloria Guevera señaló que la forma en que se presentaron los restos, quemados y con la Biblia colocada cerca de la cabeza, sugiere una marca delictual característica de grupos de crimen organizado.
El fiscal Héctor Barros destacó la eficiencia de la investigación, señalando que en casos de esta complejidad, establecer la dinámica del suceso en un periodo tan corto es un logro significativo para la justicia. Se ha determinado que los sujetos serán formalizados por homicidio calificado. La fiscal Guevera detalló que un imputado es considerado autor director del homicidio, mientras que el segundo, un taxista, actúa como encubridor, por dos causales: premeditación y ensañamiento, lo cual está respaldado por informes de autopsia.
La causa de muerte no se limitó a la decapitación; la víctima también presentaba heridas cortopunzantes previas. El análisis de los hechos reveló que el ataque ocurrió en un departamento donde residía uno de los imputados. Posteriormente, el cuerpo fue trasladado a la cuesta Zapata por cuatro personas, dos de ellas los ciudadanos colombianos detenidos, quienes compartían un vínculo de amistad. Por lo tanto, si bien se mantiene abierta la línea investigativa de secuestro, los hechos acreditados se formalizan legalmente por homicidio calificado, tenencia de arma de fuego prohibida, tenencia de precursores de drogas, tráfico de estupefacientes y, para el autor material, reincidencia, todo lo cual fortalece la acusación ante un proceso judicial de alto perfil.
