El recorte presupuestario de 2,5% en la salud genera una fuerte polémica nacional, atrayendo críticas del Colegio Médico y de los Gobiernos Regionales. Estas entidades advierten un impacto directo en la atención de pacientes y en el funcionamiento de los hospitales públicos.
Desde el Gobierno insisten en que los ajustes representan poco más del 1,1% de los presupuestos operacionales de los hospitales y que no deberían afectar prestaciones críticas de la salud. No obstante, estas explicaciones no han podido calmar la preocupación de gobernadores y gremios médicos sobre la sostenibilidad del sistema de salud.
La presidenta del Colegio Médico, Anamaría Arriagada, destacó que el sistema de salud ya enfrenta una fuerte presión asistencial y listas de espera históricas. Cualquier disminución de recursos afecta la capacidad de respuesta de la red pública y la calidad de la atención.
La preocupación por la baja en el presupuesto de salud también es visible en las regiones. Las autoridades señalan la preocupación por la falta de atención privada y la dependencia crítica del buen funcionamiento de la salud pública a nivel regional.
Pablo Silva, expresidente de la Asociación de Gobernadores y Gobernadoras Regionales y Gobernador Regional de O´higgins, solicitó al Gobierno que reaccione y escuche la necesidad de mantener un presupuesto adecuado y garantizar la atención en salud.
Mientras continúan las reuniones en el Ministerio de Salud, el debate sobre el presupuesto sanitario escala, constituyendo un foco de tensión política y sanitaria para el Ejecutivo que afecta directamente la prestación de servicios de salud en Chile.
