El expresidente Gabriel Boric reapareció en el debate de la política chilena con una fuerte autocrítica respecto a los primeros meses de su administración. Reconoció errores en la lectura del escenario político y asumió responsabilidad por las decisiones adoptadas durante el gobierno de Boric.
Las declaraciones se realizaron durante la presentación del libro “La política se metió conmigo”, centrado en Carolina Tohá. En este espacio, el exmandatario abordó el desempeño de su gobierno y los desafíos que enfrenta el movimiento progresismo tras la reciente derrota electoral, en un contexto de profunda revisión política.
Boric señaló que uno de los principales errores de la gestión gubernamental fue no interpretar correctamente las señales manifestadas después de las elecciones parlamentarias de 2021 y durante el proceso constituyente. “Ya habíamos tenido una advertencia muy importante en la elección del Parlamento el año 2021, donde ya no teníamos esa mayoría. Esta lectura no se leyó suficientemente bien desde el inicio del gobierno. Yo soy el principal responsable de ello, y menos en el proceso constituyente”, afirmó el expresidente.
El propio Boric reconoció que la pérdida de mayorías y el contexto político de ese período exigían una revisión más profunda de las estrategias del Ejecutivo. Esta intervención marcó una de las autocríticas más directas desde que dejó La Moneda, apuntando particularmente a la incapacidad de interpretar a tiempo las señales de cambio que, según planteó, estaban presentes antes de los reveses políticos más significativos de la administración.
Además de revisar errores de gestión, Boric hizo un llamado al progresismo y a la izquierda para que superen las divisiones internas y logren “sanar heridas” tras la derrota electoral. Advirtió que sin altos niveles de unidad sería difícil proyectar un proyecto político común en la política chilena.
En línea con esto, el exmandatario sugirió que deben salir de las discusiones superficiales para conversar de manera profunda. Boric sostuvo que los proyectos políticos no pueden construirse únicamente sobre las tendencias pasajeras o seguir exclusivamente lo que resulta popular. Es fundamental, argumentó, defender una postura ideológica firme y avanzar desde allí, y no simplemente seguir el ritmo de la marea.
Finalmente, el expresidente enfatizó que el foco de la política debe volver a las mejoras concretas en la vida de la ciudadanía, señalando que, si bien las discusiones ideológicas pueden ser relevantes, en última instancia “no mueven a la sociedad”.
