El nombramiento del gabinete que eligió José Antonio Kast, respaldado por el futuro oficialismo, generó críticas debido a la poca presencia de militantes. En esa línea, las presiones van al alza. Todo porque en los ministerios se dieron 7 plazas de 24 a los partidos y es por ello que las colectividades saben que en las próximas nóminas deben potenciar sus cuadros.
A pesar del respaldo del futuro oficialismo, el anuncio de los delegados presidenciales se retrasó para la próxima semana tras ajustes en el cronograma del presidente electo. De esta manera, pese a que la Oficina del Presidente Electo (OPE) ha instalado la idea de una estrategia que complemente experiencia técnica y política, en los partidos han levantado las alertas por el riesgo que concita un gobierno de tecnócratas.
De hecho, han recordado lo que fue la experiencia del primer tiempo de Sebastián Piñera I. En ese sentido, el diputado Diego Schalper (RN) sostuvo que tienen muy claro que el desafío de Chile es grande, pero dijo que hay que buscar una sinergia entre los independientes y los militantes.
Asimismo, el diputado republicano Benjamín Moreno planteó que el gobierno de emergencia implica una manera de hacer las cosas diferente, de poner al país por delante y que eso puede generar incomodidades. Hay varias figuras políticas, más que en el gabinete ministerial: Sofía Cid en Atacama; Víctor Pino en Coquimbo, Manuel Millones en Valparaíso, Germán Codina en la Región Metropolitana, Pía Margarit en O’Higgins. Dentro de ellos, varios fueron autoridades regionales.
También hay exuniformados como el vicealmirante (r) de la Armada Alberto Soto, para Tarapacá, y se habla del general (r) Luis Cuellar para Arica. Asimismo, suena el nombre del exfiscal regional de La Araucanía, Francisco Ljubetic.
