Este martes, el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Rancagua dictaminó sentencia contra cuatro ciudadanos venezolanos por el asesinato de dos agricultores en Malloa, ocurrido en enero de 2024. La pena impuesta es presidio perpetuo simple, con un mínimo de 20 años sin beneficios penitenciarios.
La sentencia tuvo una fuerte resonancia emocional entre las familias de las víctimas, quienes asistieron a la audiencia en el tribunal rancagüino. Esta decisión pone fin a uno de los capítulos más significativos del proceso judicial.
Según los antecedentes presentados durante el juicio, los crímenes ocurrieron cuando Francisco Mora y Raúl Cid regresaban en camión desde la región Metropolitana hasta su domicilio. Los agricultores transportaban sus productos agrícolas desde Lo Valledor, Santiago.
Al llegar al cruce Malloa de la Ruta H-66-G, conocida como Ruta de la Fruta, fueron interceptados por un vehículo conducido por los condenados. En el ataque participó también un menor de 15 años, hijo de uno de los agricultores, quien resultó herido.
Los asaltantes exigieron dinero, y aunque el adolescente entregó una mochila, esto no impediría que los asesinos dispararan con armas de fuego. Tras sustraer el dinero y cometer los crímenes, los delincuentes huyeron rumbo a la región Metropolitana.
No obstante, fueron detenidos en un operativo de Carabineros, que incluyó una persecución por la Ruta 5 Sur y el apoyo de un helicóptero. Este procedimiento permitió la captura de los acusados.
