Muhammad Hilmi Gimnastiar, futbolista del PS Putrajaya Pasuruan de Indonesia, se convirtió en personaje del deporte a nivel mundial tras recibir una contundente suspensión de por vida por un patadón a un rival. El hecho se registró el pasado 5 de enero en el duelo de su equipo y el Perseta 1970 Tulungagung, válido por la cuarta división de ese país.
Las imágenes lo dicen todo: Hilmi Gimnastiar va a una disputa con un rival, se despreocupa del balón, salta y golpea directo su pecho. El afectado, Firman Nugraha, siente el golpe y queda en el piso con dificultades para respirar.
Según informa ABC Deportes, de España, la víctima del ‘ataque’ debió ser trasladada de urgencia al hospital, donde, afortunadamente, pudo estabilizarse. La acción provocó indignación y repudio generalizado. Así también como la reacción del comité disciplinario de la Asociación de Fútbol de Java Oriental, que no se guardó nada: decretó sanción de por vida y multa económica de 27.800 dólares (casi 25 millones de pesos chilenos).
“Esto viola el espíritu del deporte y pone vidas en peligro”, argumentó el presidente del comité, Samiadji Makin Rahmat, para justificar el severo castigo.
Muhammad Hilmi Gimnastiar, además, se quedó sin club: el PS Putrajaya Pasuruan le rescindió el contrato.
