Lo que estaba pensado como un encuentro social entre diputados de la UDI terminó convertido en una incómoda reunión política para La Moneda. La llegada de Claudio Alvarado y del vocero de Gobierno, Gonzalo Arenas, al asado organizado en Concón abrió una conversación a “calzón quitado”: parte importante de la bancada de la UDI no está dispuesta a asegurar sus votos para rechazar la acusación constitucional contra el ministro de Justicia, Fernando Rabat. Este encuentro evidenció una profunda crisis política y la creciente tensión sobre el futuro de Rabat en el Ministerio de Justicia.
El encuentro, planificado desde hace meses y organizado por diputados de la UDI, coincidió con la polémica por las rebajas de penas a condenados por delitos sexuales contra menores de edad. Aunque el ambiente era de camaradería entre los diputados, la llegada de las autoridades transformó la jornada en un debate sobre la acusación constitucional. El mensaje central transmitido por el Gobierno fue que el Presidente José Antonio Kast no sacará a Rabat, generando un desafío directo para los diputados de la UDI.
Durante la reunión, las autoridades del Ejecutivo expusieron su posición, pero el foco rápidamente se centró en las inquietudes de los legisladores. El consenso entre varios diputados de la UDI fue directo: aunque reconocen cualidades en Rabat, la gravedad del error en materia de protección de la infancia exige que el ministro dé un paso al costado. La continuidad de Fernando Rabat está siendo percibida como un perjuicio para el Gobierno y para la estabilidad de la coalición.
La discusión sobre la acusación constitucional y el papel de los diputados UDI es compleja. Varios parlamentarios señalaron que no pueden comprometerse con una votación única, insistiendo en que es fundamental analizar el libelo completo. Además, la tensión se extendió a la relación entre la UDI y el partido Republicanos. Los diputados pidieron al Gobierno que ordene a Republicanos, cuya alianza con la UDI se ha debilitado, pues sus acciones añaden complejidad a cualquier esfuerzo por construir una coalición estable.
El asado de Concón, que debía ser un espacio recreativo, terminó dejando una señal política difícil de ignorar. Aunque La Moneda aseguró su respaldo a Fernando Rabat, la bancada de diputados UDI manifestó públicamente su desacuerdo con la defensa del ministro en esta acusación constitucional. La dificultad para encontrar una posición común entre los diputados UDI, junto con las tensiones internas, subraya la fragilidad del respaldo necesario para enfrentar la votación de la acusación constitucional.
