Los últimos datos de las encuestas políticas señalan una preocupante tendencia para el gobierno. La tasa de aprobación presidencial de José Antonio Kast ha registrado sus niveles más bajos desde su llegada, coincidiendo con la crisis generada por las rebajas de condenas judiciales y la persistencia del desempleo en la economía chilena. Black & White, Pulso Ciudadano y Criteria situaron el respaldo al mandatario entre el 22,1% y el 25%, siendo el dato de Criteria el que agregó la preocupación de más de la mitad de los consultados sobre la decepción con el actual desempeño gubernamental.
A pesar del bajo índice de aprobación, las autoridades en Palacio intentan que la información de los sondeos no altere la gestión de gobierno ni la hoja de ruta política. El vocero de Gobierno, Gonzalo Arenas, reconoció la preocupación general, señalando el contexto económico: “Sí existe, por supuesto, una preocupación, en un contexto en donde tenemos un desempleo alto, en donde hemos tenido consecutivas alzas en los combustibles, y todo eso lo estamos enfrentando”.
Esta preocupación se ha extendido a la esfera de la oposición. Paulina Muñoz advirtió sobre las dificultades para comunicar el trabajo del Ejecutivo y declaró que ha pasado la “luna de miel” del apoyo. En el sector opositor, el diagnóstico se endureció, vinculando directamente la baja opinión pública con la polémica judicial. Daniel Manouchehri responsabilizó al presidente por el manejo de la política de justicia, afirmando que las cifras reflejan la molestia ciudadana y el mal desempeño gubernamental.
Las fuentes dentro del Segundo Piso reconocen que el análisis de estas estadísticas políticas no ha sido central en la toma de decisiones. Aunque la prioridad se ha mantenido en la gestión y el cumplimiento del programa presidencial, las últimas cifras obligan a prestar mayor atención a las señales de la opinión pública que entregan las distintas mediciones.
