En medio de un alto contingente policial, los primeros manifestantes comenzaron a reunirse para conmemorar el séptimo aniversario del Estallido Social en dos movilizaciones que se realizan sin autorización oficial en la Región Metropolitana.
Además de la Gran Marcha de Chile, convocada en Plaza Baquedano y en todas las plazas regionales del país, la Central Clasista de Trabajadores y Trabajadoras citó a la movilización Somos Todos, en Alameda con Ahumada, mientras que para la noche están convocados cacerolazos, elevando la tensión en las calles.
Más temprano, hubo un acto de desagravio para Carabineros organizado por el Partido Nacional Libertario. El presidente de la colectividad, Johannes Kaiser, junto a la directiva, encabezaron la ceremonia frente al monumento a Carabineros para agradecer a las fuerzas policiales por su labor y mantener la seguridad en el país.
El Gobierno de Chile, en tanto, ha mantenido mayoritariamente silencio sobre las protestas sociales, en medio de polémicas sobre indultos a funcionarios condenados por hechos ocurridos durante las protestas de 2019.
Ante la preocupación de que las movilizaciones deriven en actos de violencia, el gobernador de la Región Metropolitana, Claudio Orrego, llamó a resguardar la infraestructura pública y advirtió que se perseguirá a quienes provoquen daños, pidiendo el mantenimiento del orden público.
