Tras conocerse la presencia de E. coli en cuatro muestras de agua tomadas en distintos puntos de La Serena, el jefe del Departamento de Acción Sanitaria de la Seremi de Salud, Roberto Villalobos, abordó la situación y entregó nuevos antecedentes sobre la vigilancia de la calidad del agua potable realizada durante la contingencia meteorológica.
Uno de los principales cuestionamientos sobre esta contaminación apunta a si estos hallazgos tuvieron algún impacto en la salud de la población. La respuesta de Villalobos fue directa: no se registra un aumento de enfermedades gastrointestinales en la región.
“Hasta la semana 33… la tasa de cuadros o de la vigilancia de enfermedades gastrointestinales se ha mantenido bajo incluso la tasa nacional”, explicó el funcionario, asegurando la vigilancia sanitaria de la comunidad.
Villalobos también se refirió al caso del Stripcenter Cuatro Esquinas, donde dos muestras registraron E. coli. Según explicó, se realizaron nuevos muestreos de agua y estos antecedentes fueron contrastados con controles efectuados en otros puntos de la red de distribución.
El jefe de Acción Sanitaria aseguró además que los controles de la red de agua potable, realizados en coordinación con la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS), no muestran alteraciones microbiológicas significativas durante los meses de julio y agosto.
“Los controles en la red de distribución de agua potable, sobre todo de los puntos de producción de agua, no mostraron alteraciones en los parámetros microbiológicos”, sostuvo, reafirmando la seguridad del suministro.
Respecto de los cuestionamientos sobre las medidas adoptadas tras los primeros resultados positivos, Villalobos explicó que cada hallazgo puntual de E. coli debe ser analizado junto con nuevas muestras y el comportamiento epidemiológico de la población en La Serena.
De esta forma, mientras los antecedentes conocidos confirman la presencia de E. coli en cuatro muestras, la autoridad sanitaria sostiene que no existe hasta ahora evidencia de un aumento de enfermedades gastrointestinales ni alteraciones microbiológicas generalizadas en el sistema de agua potable de la región.
