Un error de la portera colombiana en un tiro sin ángulo bastó para abrir la cuenta. Fue el primero de tres goles con los que Corea del Norte volvió a demostrar, sin sobresaltos, la fuerza del fútbol femenino juvenil asiático. La selección de Corea del Norte goleó 3-0 a Colombia en la semifinal del Mundial sub20 femenino y se clasificó a la final del torneo, lo que ratifica el dominio de la Selección Corea del Norte en este nivel. El partido definitorio será este domingo en Polonia, ante España.
La contundencia de la goleada subraya el gran potencial deportivo del país. Park Ok-i, Choe Rim-Jong y So Ryu Gyong marcaron los tantos, todos con la participación de Jon Il-Chong. Para Corea del Norte, alcanzar la final del Mundial sub20 femenino no es un logro menor, pues si vencen a España, obtendrán su cuarto título y consolidarán su estatus como una de las potencias más laureadas del fútbol asiático en la categoría.
El éxito de la selección norcoreana no es fortuito. Históricamente, este país ha desarrollado un programa deportivo de Estado muy estructurado. El proyecto, que comenzó en los años 80, utiliza el fútbol femenino juvenil como una poderosa herramienta de propaganda, no solo para glorificar a su liderazgo, sino también para mostrar la grandeza de su desarrollo deportivo ante el mundo.
Este plan estatal llevó a la creación de la Pyongyang Football School, un centro que combina formación académica con entrenamiento intensivo. Las atletas son reclutadas desde la infancia y se preparan rigurosamente, lo que ha permitido a Corea del Norte convertirse en una fábrica de campeonas. Su nivel físico y rigor táctico son lo que han impresionado a equipos internacionales.
Aunque la selección absoluta norcoreana no compite en Mundiales desde 2011, su dominio en las categorías juveniles es innegable. La persistencia de este modelo de formación en el fútbol en Corea del Norte es un fenómeno deportivo que ha atraído la atención global. El Mundial sub20 femenino demuestra que, a pesar del aislamiento, el desarrollo de las futuras estrellas norcoreanas sigue cosechando triunfos internacionales, manteniendo vivo el sueño de competir en las grandes ligas europeas.
