El Gobierno reaccionó este sábado ante la decisión de la expresidenta Michelle Bachelet de retirar su candidatura a la Secretaría General de Naciones Unidas, reafirmando la posición que llevó a La Moneda a retirar el patrocinio de Chile en marzo pasado. A través de una declaración oficial, el Ejecutivo señaló que “toma nota de la decisión anunciada por la expresidenta Michelle Bachelet Jeria de no continuar con su candidatura a la Secretaría General de las Naciones Unidas“.
La reacción del Gobierno se conoce luego de que la exmandataria confirmara su retiro de la postulación para suceder a António Guterres, tras los resultados adversos obtenidos en los sondeos informales del Consejo de Seguridad. En la última medición, Bachelet recibió apenas un voto a favor, y ella sostuvo que “el liderazgo no es solo saber cuándo avanzar” sino también “saber cuándo desistir para que el proceso siga su curso”.
En su declaración, La Moneda recordó la determinación adoptada el pasado 24 de marzo, momento en que se retiró formalmente el patrocinio chileno a la postulación de Bachelet. En ese instante, el Gobierno indicó que “retirar el patrocinio de Chile a esta nominación, luego de evaluar elementos como la dispersión de candidaturas en la región y su impacto en las posibilidades de éxito para la Secretaría General“.
El Ejecutivo explicó que “esa decisión se adoptó teniendo siempre presentes las prioridades de la política exterior del país“. Desde el momento en que se retiró el respaldo, el Gobierno de Chile argumentó que la dispersión de candidaturas latinoamericanas hacían inviable la postulación y sus posibilidades de éxito. La administración del presidente José Antonio Kast reforzó que, después de no apoyar la candidatura de Michelle Bachelet, Chile tampoco tomó partido por ningún otro competidor.
Finalmente, el Gobierno cerró su declaración abordando el futuro del multilateralismo y del sistema de Naciones Unidas. Chile reafirma su compromiso con el multilateralismo como una política de Estado y enfatizó la necesidad de una profunda reforma al sistema de Naciones Unidas para garantizar el cumplimiento efectivo de los propósitos que inspiran su carta fundacional.
