El mercado laboral local ha continuado mostrando señales negativas. El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) informó este viernes que la tasa de desocupación alcanzó el 9,5% en el trimestre mayo-julio, marcando un nuevo máximo en cinco años.
Además, el incremento de 0,8 punto porcentual respecto al mismo período de 2025 se debe a un aumento de la fuerza de trabajo (0,7%) más que a un incremento de las personas ocupadas, quienes se redujeron (-0,2%).
Un análisis adicional del INE revela que la duración promedio del desempleo llegó a 8,1 meses, siendo el mayor registro para este trimestre móvil desde 2010, excluyendo la pandemia. El encontrar trabajo se está volviendo notablemente más complejo.
Se reporta que 184.033 personas acumulaban 12 meses o más buscando empleo en mayo-julio, cifra que el INE utiliza para definir el desempleo de larga duración. Este grupo representa el 18,8% del total de desempleados, duplicando casi la proporción observada en 2014.
Asimismo, las mujeres presentan una situación laboral más crítica, con una desocupación que supera el 10%.
Otro foco de preocupación se centra en que la economía no solo tiene dificultades para generar empleo, sino que está perdiendo puestos de trabajo. En 12 meses, el número de ocupados cayó 0,2% (unos 16.292 puestos menos), lo que marca la primera destrucción anual de empleo desde el trimestre febrero-abril de 2021, según cálculos del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales (OCEC UDP).
Este descenso es el principal factor detrás del aumento del desempleo. El panorama de la situación laboral no mejora al mirar las cifras de corto plazo, donde las personas ocupadas disminuyeron 0,5% en el trimestre, equivalente a 46.193 puestos de trabajo menos.
La calidad del empleo es otra luz de alerta. OCEC UDP reportó la destrucción de 54.059 plazas formales en 12 meses, frente a una creación de 37.767 empleos informales. El deterioro afecta especialmente a los asalariados del sector privado, registrando una pérdida de 145.418 plazas en un año, concentrando la caída en las mipymes.
Otro indicador clave es el auge del trabajo por cuenta propia, que según Clapes UC mostró un alza anual del 5,5%, lo que representa un aumento de puestos, aunque una gran parte no corresponde a empleo formal.
Aunque algunas firmas mencionan que parte del deterioro del mercado laboral podría deberse a fenómenos estacionales, estas cifras señalan un problema más profundo en la generación de puestos de trabajo de calidad.
Finalmente, el ministro del Trabajo se refirió al esfuerzo gubernamental para revertir esta situación, proyectando que a partir de septiembre se podrían ver mejores cifras y superar la estacionalidad propia de los meses de invierno en el mercado laboral.
